
Las menores de 14 años son las principales víctimas de trata de personas en el país, registrándose 7 casos el año pasado, aseguró este martes la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, doctora Alba Luz Ramos.
La funcionaria detalló que, de los 7 casos, seis son niñas menores de 14 años y un varón a quienes se les está brindando la atención necesaria para que puedan sobrellevar la situación y continúen sus vidas de manera normal.
Ramos indicó que los siete casos de trata de personas ya están siendo judicializados en los tribunales de familia y que uno de ellos ya fue condenado, al tiempo que se trabaja en la Estrategia Nacional contra la Trata de Personas para evitar este tipo de hechos.
“Tengo que decir que tenemos muy pocas víctimas de trata de personas, muy pocos casos judicializados. Esto es porque el Gobierno de Nicaragua tiene una política pública de tolerancia cero y le da una gran prioridad a la lucha contra el delito”, dijo Ramos.
Aseguró que eso ha ayudado a mejorar los sistemas de investigación, de procesamiento, de persecución del delito de la trata de personas. Además, señaló que se hace mucho énfasis en la sensibilización para la población en general.
La doctora Ramos dijo que este no es el primer plan, sino una continuación del plan anterior, con mismas líneas estratégicas pero fortaleciendo algunos puntos.
Entre las instituciones que trabajan en conjunto con este plan está la «Corte Suprema de Justicia, está el Ministerio de Gobernación, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de la Familia, Ministerio de la Mujer e instituciones del sector justicia»; refirió.
La titular de la CSJ sostuvo que la primera línea estratégica está enfocada en la prevención.
Agregó que la línea 118 de la Policía Nacional y 133 de MIFAMILIA son las que se coordinan y reciben denuncias. Igualmente, señaló que hay mesas distritales para tener ese contacto que permita recibir cualquier tipo de denuncia.
La mayor parte de las víctimas son menores de edad, que quieren tener su dinero aparte y caen con las redes con vínculos internacionales.
“Es importantísimo cómo se involucra la comunidad en la lucha contra este delito, y explicarle las consecuencias que tiene, cómo maltrata a la familia, cómo los desune”, señaló.
“El tratamiento de estas personas, una vez ocurrido el delito es de suma importancia. Para eso tenemos comisiones interdisciplinarias (…) lo que se trata es de no revictimizar”, manifestó.
Para finalizar, Ramos recordó que es importante la comunicación familiar para evitar este tipo de casos en Nicaragua.