Las elecciones del 4 de noviembre de 1984

Managua. Por César Ovidio Largaespada Pallavicini

Las elecciones del 4 de noviembre de 1984 Managua. Por César Ovidio Largaespada Pallavicini, Radio La Primerísima

El 4 de noviembre de 1984 se realizaron las primeras elecciones multipartidarias en la historia de Nicaragua, recordemos que en el somocismo solo el Partido Liberal Nacionalista (partido somocista) y los Conservadores participaban en las elecciones.  En 1984 todo el espectro político nacional participó: el FSLN que estaba gobernando desde la victoria del 19 de julio de 1979, liberales, conservadores, socialcristianos, comunistas, socialistas, trotskistas.   El FSLN cumplió en unas circunstancias de gran tensión política, económica, militar la promesa de desarrollar una Revolución social con pluralismo político.

La guerra de agresión contra Nicaragua ya estaba afectando completamente nuestras vidas, prácticamente se había extendido a todas las zonas del campo de la geografía nacional; los problemas económicos se agravaban, se contaban todavía con la solidaridad del campo socialista, especialmente la Revolución Cubana.

Para los sandinistas un proceso electoral pluripartidista era un fenómeno desconocido; la mayoría nunca habíamos votado, porque en los procesos electorales del somocismo solo participaba el PLN y los Conservadores zancudos; ese sistema colapsó con la masacre del domingo 22 de enero de 1967 a dos semanas de unas elecciones.

En 1984 la campaña política duro una eternidad (así la sentimos), creo que 60 días, como parte de la campaña política se le brindo a todos los partidos políticos espacios en la televisión y radio nacional.  Era impresionante ver y escuchar en las horas de mayor audiencia a los representantes de los partidos de oposición diciendo lo que le deba la gana sobre el proceso revolucionario en las radios y canales de televisión.  También se dieron algunos debates entre las fuerzas políticas participantes, hubo permiso de hacer manifestaciones políticas en todo el territorio nacional.

Fue necesario apelar a la tolerancia, a la madurez, al patriotismo de la militancia sandinista para que el proceso transcurriera correctamente; pues el sentimiento inicial era que era muy injusto, repudiable y antipatriótico el mensaje de varias de las fuerzas políticas que participaban; pero nos tragamos la píldora y se dieron las elecciones del 4 de noviembre de 1984.

Fue impresionante las filas antes las Juntas Receptoras de Votos, la mayoría del pueblo acudió a votar, todo el pueblo, Sandinistas y antisandinistas.  Hubo orden y respeto en las filas, cada ciudadano que decidió participar pudo hacerlo y voto por quien le dio la gana. Emitido el voto, cada uno se marchó tranquilo a su casa.   El conteo del resultado electoral fue honesto, creíble, legítimo.

El resultado fue victoria para el FSLN, pero un fuerte llamado de atención.  El FSLN obtuvo  729,159 votos, el 66.7 % de los votos válidos, la abstención fue de cerca del 25 % del electorado, recordemos que los EEUU había llamado a no participar en ese proceso, pues su opción era derrocar la Revolución mediante la guerra de agresión. Después del FSLN los partidos mas votados fueron los conservadores, liberales y socialcristianos, en ese orden.

Mas allá del resultado estrictamente electoral, fue un logro estratégico de ese proceso electoral la institucionalización de la Revolución, significó que la Revolución Sandinista se consolidaba en medio de la guerra, y que su modelo de Revolución con pluralismo político era viable; este resultado, este precedente también hizo posible que en las elecciones de 1990, a pesar del resultado adverso,  el FSLN entregara  el gobierno ordenadamente a la UNO y pasara a defender el poder popular desde abajo como lo dijo Daniel.

En nuestro modelo de Revolución los procesos electorales con pluralismo político constituyen un pilar fundamental para la construcción de un proyecto nacional en el que cabemos todos.

En lo personal, fui unos de los muchos nicaragüenses que voto por primera vez, me correspondió hacerlo en la escuelita la Mina de Agua, Municipio de Villanueva, Departamento de Chinandega.

(*) El autor es General en Retiro y Docente de Historia del Estado y el Derecho.