Managua. Por Clemente Guido Martínez

La mujer es la protagonista invisible de muchas gestas heroicas de nuestro pueblo, porque el conservatismo historiográfico, la ha convertido en invisible.
El 4 de octubre de 1912, en la ladera sur del cerro El Coyotepe, Masaya, muchos patriotas dieron sus vidas defendiendo la Soberanía Nacional de Nicaragua, frente a la arremetida militar de los marines Yankes que atacaron la posición nicaragüense por el costado sur del cerro.
En estas breves líneas, voy a traer a la memoria, uno de esos combatientes. Diré bien, una combatiente heroica que murió defendiendo la posición sin rendirse.
A ella le decían La coronela ¿tenía realmente ese rango o simplemente es un apodo para destacar su liderazgo en la milicia patriótica de 1912?, todavía no lo sé.
La memoria de la coronela fue rescatada por el diario LA NOTICIA, en la edición del 4 de noviembre de 1937, cuando se informó de la desvelación de un Obelisco en memoria de los héroes del Coyotepe, hecho sucedido días antes (el 2 de noviembre en El Coyotepe).
A continuación el texto de la noticia: cuatro de octubre de 1912
“Entre los héroes que supimos que estaban enterrados bajo el monumento, que murieron en El Coyotepe el 4 de octubre de 1912, están:
“La aguerrida Coronela Gertrudis Cardoza Vda. De Noguera, que murió en la colina sur manejando una ametralladora. Esta heroína el mismo día 4 por la mañana le balearon una pierna a su hijo, por cuya gravedad tuvieron que amputársela quedando con muletas para el resto de su vida. También a su esposo Rodolfo Noguera, lo mataron en el combate de Nagarote”.
El director de La Noticia era el periodista Juan Ramón Avilés.
Pero la existencia de la coronela, no es un invento de La Noticia, sino que un testigo y combatiente de la Batalla de El Coyotepe que sobrevivió aquella jornada y tuvo la oportunidad de escribir, 25 años después del hecho histórico, un artículo titulado: “La Jornada de heroísmo y sacrificio del 4 de octubre de mil novecientos doce en Masaya” (La Noticia del 5 de octubre de 1937, Managua), nos dice lo siguiente:
“Allá también se ven unos cabellos que semejaban dos cadejas de oro, sus miradas fijas hacia donde venían los infantes del norte, sus ojos azules, como el cielo que la vio nacer, yacía sin vida la valiente hija de Managua Tula Cardoza”.
El testigo sobreviviente de la batalla de El Coyotepe se llamaba Jesús Aragón alias “Cabezón”. Quien el 4 de octubre ostentaba el rango de Teniente Coronel y su nombre completo es Manuel de Jesús Aragón. Él fue enviado por el Coronel Isidoro Díaz, a reforzar la cima de El Coyotepe aquella madrugada del 4 de octubre de 1912.
¿Fue la coronela junto con el capitán Rodolfo Romero (ambos de Managua), quienes causaron varias bajas a los marines en el sur del Coyotepe? ¿Por qué sostengo esto como una probabilidad real? Por el testimonio del mismo jefe militar yanke, que al narrar la toma del cerro dice lo siguiente:
“Avanzamos por una serie de juncos hasta un pequeño pantano donde había una trinchera protegida de nuestro fuego. Aquí se había colocado una automática. “C” (de Boston) irrumpió entre la maleza, el arma y los fusileros de apoyo abrieron con un fuego fulminante. Fue entonces cuando sufrimos nuestras mayores pérdidas. Finalmente pudimos cortar el último de los alambres de púas que bloqueaban nuestro avance hacia la meta, y se alcanzó la cima del hasta entonces inexpugnable Coyotepe” (coronel Joseph H. Pendleton, Por Lindley S. Allen – Publicado originalmente en enero de 1976).
Sólo cuatro marines murieron y 14 resultaron heridos, según el parte de guerra oficial.
Y los testigos que dan nuestra versión sobre los hechos, atribuyen a Rodolfo Romero y a Gertrudis Cardoza, la acción de la ametralladora tumbando yankes. Recordemos lo que se testifica de ellos dos:
“Al pie de la curaña de la máquina con una bala en la frente, otro hijo de Managua, el Capitán Rodolfo Romero, alias “Polka” (tomado del testimonio del Teniente Coronel Manuel de Jesús Aragón, publicado en La Noticia de octubre de 1937). “La aguerrida coronela Gertrudis Cardoza Vda. De Noguera, que murió en la colina sur manejando una ametralladora” (Juan Ramón Avilés, tomado del testimonio de la tradición oral y publicado por el teniente coronel Manuel de Jesús Aragón en La Noticia de octubre 1937).
Tengo la obligación moral de agregar el nombre del salvadoreño, artillero Manuel Arróliga, quien manejaba el único cañón que enfrentó a los yankes, al que llamaban “Herald”, fabricado por la Casa Krupp de Alemania, según el historiador Miguel Bolaños Garay (Zeledón, Vida y Legado, Dr. Wilfredo Navarro, pg. 116-120, octubre de 2012).
Así que por la responsabilidad que nos acredita el diario La Noticia, y por el respeto al testimonio de un sobreviviente de la batalla, como fue El Teniente Coronel Manuel de Jesús Aragón, podemos con confianza rescatar la memoria de, por lo menos, una mujer aguerrida y valiente que estuvo hombro a hombre con los soldados de la Patria, siendo ella misma un soldado de Nicaragua, combatiendo y causando bajas a los marines que muy lejos de su Patria combatían contra unos patriotas que de cara al sol murieron heroicamente por la libertad y dignidad de Nicaragua.
Adquirimos un compromiso con la heroína Gertrudis (Tula) Cardoza Vda. De Noguera, rescatar su memoria completa, la de su hijo y la de su esposo. Todos ellos conforman una familia patriota defensores de la Soberanía Nacional de Nicaragua.
Equipo de compilación: José Talavera, Erwin Barberena, Omar Rojas, Arquitectas Myriam Castillo Flores, Darling Rayo. Con la colaboración de Alexander Soza-Cano, Armando Zambrana y Julo León Báez.
Managua, 16 de marzo del 2024.