Ciudad Panamá. Agencias

Las autoridades panameñas consideran que debido a la presencia del fenómeno “El Niño” en los países de Centroamérica, se viene un serio problema porque es un verano que va a durar varios meses.
El gerente general de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S. A., de Panamá, Carlos Mosquera Castillo, hizo un llamado a la ciudadanía a ahorrar energía ante la inminente entrada del fenómeno.
Indicó que debido a que los pronósticos de que esta situación climática se extenderá hasta mediados del próximo año, es sumamente importante que la sociedad panameña tome conciencia de la situación,
De acuerdo con el gerente de Etesa, uno de los puntos importantes frente a la situación energética en el país es que se ha evitado la exportación de energía hacia Centroamérica, con ello precisó “mantenemos nuestro flujo energético dispuesto para el sector interno, es decir nuestro flujo energético”.
“Hacemos un llamado a la sociedad panameña en que es necesario ahorrar energía, porque vamos a tener un verano largo. Hay que usar los focos que sean necesarios, los televisores encendidos cuando se estén viendo, abrir las refrigeradoras solo cuando sea necesario. El ahorro de la energía nos va a ayudar enormemente a soportar este período”, apuntó el gerente.
Indicó que la empresa trabaja en un plan estratégico para hacer frente al fenómeno, teniendo en cuenta la extensión de esta situación, al tiempo que destacó que el embalse en la cuenca del Atlántico en Changuinola se ha recuperado en un 90%, gracias a que se han registrado lluvias de una forma regular, mientras que la de Fortuna en el Pacífico, es de 60%, lo que indica que las precipitaciones han sido de mucho menor grado.
n estos momentos “estamos viendo todas las posibilidades de minimizar el impacto de este fenómeno climático en la transmisión de energía eléctrica”, dijo.
El mercado eléctrico de la región tiene “como una condición común” que El Niño afecta su “funcionamiento” por los bajos caudales de agua lluvia que llegan a los “embalses de almacenamiento”.
Ante las escasas lluvias, los países encendieron “alarmas” y algunos se anticiparon con iniciativas para “abastecer la demanda total” interna mediante compras en el mercado regional.
Desde inicios de mayo “Nicaragua, Costa Rica y Panamá han tomado medidas de compra de energía” con el fin de “guardar energía hidroeléctrica para los momentos de mayor demanda hacia el futuro”.
Esa decisión “aumentó la demanda de energía” a nivel regional y “aumentó” también el precio pagado “para guardar su seguridad” y brindar el servicio sin interrupciones.
Honduras es el país más afectado en el istmo por la falta de electricidad. Su estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica tiene un calendario de cortes del servicio.
Empresarios de la costa norte de Honduras, la de mayor desarrollo industrial, dicen que tienen cortes de hasta ocho horas diarias.
En 2013 con una inversión de casi 500 millones de dólares se completó el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), que incluye 1.793 km de líneas de transmisión desde Guatemala hasta Panamá.
A inicios de mayo los países que más electricidad inyectaron al sistema fueron El Salvador con 132.473 megavatios/hora (MWh), Guatemala 56.904 y Panamá 15.066. Honduras desde el 15 mayo inyecta 3.227 MWh.
Conforme avanza la crisis por El Niño, Guatemala compró en mayo 22.884 MWh, El Salvador 41.621, Honduras 9.569, Nicaragua 48.808, Costa Rica 51.155 y Panamá 23.571.
El Niño es un fenómeno asociado a un aumento de las temperaturas, una mayor sequía en ciertas partes el mundo y fuertes lluvias en otras.
Ocurrió por última vez en 2018-2019 y dio paso a un episodio particularmente largo de casi tres años de La Niña, que provoca efectos contrarios y en particular un descenso de las temperaturas.