La Habana. Prensa Latina

El Consejo de Defensa Nacional (CDN) de Cuba desarrolló la noche del miércoles su primera reunión para evaluar las afectaciones provocadas por el huracán Melissa, calificado por expertos como uno de los ciclones más intensos registrados en la región oriental del país.
Durante el encuentro, el presidente de Cuba y del CDN, Miguel Díaz-Canel, destacó que, en los días previos al impacto del fenómeno, se coordinaron con las provincias las proyecciones meteorológicas y se adoptaron medidas preventivas para mitigar sus efectos durante su paso por el territorio nacional.
El director del Instituto de Meteorología, Celso Pazos, informó que Melissa experimentó una intensificación explosiva, al evolucionar “en pocas horas de tormenta tropical a huracán de gran intensidad”. Detalló que el ciclón entró al territorio cubano a las 3:05 de la madrugada y atravesó la región oriental en aproximadamente seis horas, saliendo por el municipio holguinero de Banes cerca de las 9:00 de la mañana.

Pazos Alberdi precisó que Melissa se convirtió en el tercer huracán con menor presión atmosférica registrado en la cuenca del Atlántico, lo que refleja su elevada potencia.
Entre los principales impactos, mencionó precipitaciones extremas, 72 localidades superaron los 100 milímetros, y algunas rebasaron los 400 milímetros en menos de 24 horas, vientos huracanados con efectos devastadores en todo el oriente, inundaciones costeras y olas de entre cuatro y seis metros de altura.
El centro del huracán Melissa abandonó durante la mañana de este miércoles el oriente del territorio de Cuba y enrumbó hacia el sudeste de Las Bahamas, pero persisten bandas nubosas asociadas que continúan generando lluvias en zonas del oriente cubano.
En este sentido, el jefe de Estado precisó que aún no se ha declarado en el país la fase recuperativa, pues persisten peligros como la marejada intensa en la zona norte de la región oriental. “Nadie debe alejarse del cumplimiento de las medidas indicadas por los Consejos de Defensa”, enfatizó el mandatario.

Daños por provincias
La provincia de Santiago de Cuba reporta graves daños en infraestructura y sectores productivos. 17 personas quedaron atrapadas en El Cobre (protegidas por un joven médico) y fueron evacuadas.
Se registraron derrumbes parciales y totales de casas en Palma Soriano, San Luis y Guama.
Afectaciones en los servicios de energía eléctrica y telecomunicaciones por la caída de árboles, postes eléctricos y redes de comunicación.
Daños a escuelas, panaderías y almacenes.
Pérdidas en la agricultura (café, yuca y plátano)
Afectaciones en el hotel Gran Piedra y la infraestructura del aeropuerto, que a pesar de los daños se encuentra listo para prestar servicio de carga.
En Guantánamo, no se reportan heridos, vidas perdidas, ni desaparecidos. Los vientos alcanzaron rachas de hasta 110 km/h.
Se reporta una seria afectación en las telecomunicaciones debido a la interrupción de la fibra óptica en el puente Cabaña (por la crecida histórica del río por encima del puente) y un enlace alternativo en la vía Mulata.

Daños serios en cultivos como el café y las viandas. También hay muchos árboles caídos.
La afectación en viviendas fue mayormente en techos, con destrucción parcial o total, con algunos derrumbes.
Los caminos de montaña están seriamente afectados, con poblaciones incomunicadas en los municipios El Salvador y Niceto Pérez.
Se reportan 14 instituciones escolares afectadas y afectaciones mínimas en el sistema de salud que no limitan el servicio.
Aunque el parque de energía solar no sufrió daños, hay postes de líneas en el piso en varios territorios que han causado la interrupción del servicio de energía eléctrica.
Se evacuó a 152 mil 181 habitantes, lo que representa el 34% de la población de la provincia.
El volumen total de agua en el sistema de embalses creció de 155 a 292 hectómetros cúbicos en menos de 12 horas, un aumento del 85.4%.
La presa La Yaya alcanzó su capacidad máxima, vertiendo 200 metros cúbicos por segundo.
Se reportaron acumulados de lluvias muy altos, destacando los municipios Caimanera, 157 milímetros; Niceto Pérez 107 milímetros, y San Antonio: 101 milímetros.
En la provincia Granma el gobierno implementó una evacuación masiva y enfrenta afectaciones significativas por crecidas de ríos e inundaciones, mientras se garantiza la disponibilidad de un producto básico para la población.
Se logró proteger a 126 mil habitantes, resguardados en instituciones estatales, casas de familias y amigos, principalmente en los municipios de Jiguaní, Guisa, Cauto Cristo, Buey Arriba y Bayamo. Las brigadas de rescate y salvamento lograron salvar a 50 pobladores afectados por las inundaciones en Yara, Jiguaní y Bayamo.
Cinco embalses están rebalsados. Se mantiene el monitoreo de los embalses de Santiago de Cuba que se están aliviando. Todos los ríos están crecidos y se han desbordado, causando inundaciones.
Se reportan afectaciones en techos parciales y totales de viviendas, así como daños en el tendido de cables eléctricos. Las afectaciones en los parques de energía solar se consideran mínimas.

La provincia de Holguín fue fuertemente golpeada por intensas lluvias, que superaron los 325 mm en zonas como Cauto Norte, poniendo a prueba la infraestructura y la respuesta de protección civil.
13 embalses vertiendo desbordados, porque el nivel del agua subió 198 millones de metros cúbicos en solo 8 horas.
Se evacuaron a 275,572 personas (más de 174 mil en casas solidarias).
76 techos afectados y 30 viviendas bajo el agua.
35 mil hectáreas de plátano, maíz y yuca con daños importantes.
6 brigadas ya están en las calles trabajando en la recuperación.
Aún se mantiene la evacuación en Cacocum, Banes y Sagua.
Huracán Melissa ocasiona cuantiosos daños en Cuba




