El Gobierno de Nicaragua sostiene que el bloqueo que impulsa la administración de Estados Unidos contra Cuba, es un acto deliberado de guerra económica, un castigo colectivo que viola masivamente los derechos humanos de una nación entera.
“Es un desprecio descarado y absoluto por la vida, la salud, la alimentación, la educación, al derecho al desarrollo y a la autodeterminación de este pueblo tan generoso y solidario como son nuestras hermanas y hermanos cubanos”, dijo este miércoles Jaime Hermida, representante ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Ese organismo realizó una sesión para abordar el tema del bloqueo por parte de EEUU contra el pueblo cubano. 165 naciones de todo mundo apoyaron una resolución en la que se exige el cese de ese bloqueo, siete en contra y 12 abstenciones.
Durante su intervención, Hermida agregó que, cada día que pasa las consecuencias devastadoras del bloqueo agravan la situación de millones de cubanos en todos los ámbitos, limitando la capacidad de esa nación para acceder a medicamentos, tecnologías, alimentos y recursos financieros, afectando su potencial productivo, impactando en sus programas de desarrollo sostenible y en la implementación de la Agenda 2030.
“En este mismo contexto de hostigamiento se suma la injusta y arbitraria inclusión de la hermana República de Cuba en la infame lista ilegal de los Estados Unidos que la acusa falsamente de patrocinar el terrorismo. Calumnia y agresión que pretende justificar lo injustificable”, señala.
Hermida afirmó que Cuba sólo patrocina vida, cooperación y hermandad. Esa es la lista en que Cuba honrosamente participa. Frente a esta agresión la dignidad de Cuba se dirige como un faro de resistencia, señaló.
“Cuba, ese gigante de la solidaridad internacional que continúa de pie compartiendo solidariamente educación, salud, ciencia y esperanza con los pueblos del mundo. Miles de miles de médicos, maestros, ingenieros, deportistas y profesionales cubanos han llevado salud, educación, deporte a los rincones más recónditos de la tierra. Sus brigadas médicas han sido siempre las primeras en asistir incondicionalmente ante desastres naturales y epidemias”, expresó.
El representante nicaragüense recordó que, desde hace 33 años esa asamblea ha declarado que el bloqueo contra Cuba es injustificable e ilegal, pese a los intentos de los Estados Unidos de revestirlo con argumentos infundados e injerencistas.
Por lo tanto, también tiene la obligación de hacer cumplir todas estas resoluciones, acotó.
“Nicaragua es testigo vivo y agradecido de esa solidaridad cubana. Condenamos en los términos más enérgicos este bloqueo ilegal, inmoral e inhumano impuesto contra Cuba y exigimos su fin inmediato, total e incondicional”, sostuvo.
Discurso íntegro de Jaime Hermida
Nos asociamos a las declaraciones hechas por el representante de Irak en nombre del G77+China, Uganda en nombre del Movimiento de Países No Alineados y Venezuela, en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas.
Saludamos y agradecemos la presencia del hermano, compañero Bruno Rodríguez, Canciller de Cuba y su distinguida delegación; a quienes expresamos nuestro saludo fraterno y reconocimiento por su valentía y espíritu incansable de lucha y victorias.
Valoramos profundamente la información compartida por su delegación, ya que pone en evidencia los graves daños y desafíos que continúa enfrentando el querido y heroico pueblo de Cuba.
Señora presidenta,
La práctica impositiva del poder imperial, cargado de prepotencia, erosiona la confianza de los pueblos en el sistema multilateral y desvirtúa el papel de las Naciones Unidas. Es momento de romper con la lógica unipolar y de levantar con firmeza, dignidad y principios la voz soberana de los pueblos que forjan este nuevo mundo multipolar.
Los pueblos van consolidando su camino hacia el ya evidente orden multipolar, tejiendo alianzas más justas y solidarias, cimentadas en el respeto pleno a la soberanía de los Estados y desafiando con decisión los rezagos del imperialismo, colonialismo y neocolonialismo, que aún pretenden imponerse ante la voluntad de los pueblos libres.
Continuar la imposición, promover y aplicar las ilegales medidas coercitivas unilaterales, económicas, políticas o de cualquier índole constituyen violaciones flagrantes del Derecho Internacional, el derecho humanitario y de la Carta de Naciones Unidas.
Es inaceptable y vergonzoso que algunos Estados persistan en estas inhumanas, ilegales medidas arbitrarias y selectivas, agresiones que son armas de chantaje y castigo contra pueblos dignos e independientes.
Denunciamos esas prácticas incompatibles con la Carta de las Naciones Unidas, violatorias de la soberanía, la autodeterminación y el derecho al desarrollo de los pueblos.
Año con año en esta Asamblea escuchamos al unísono que se ponga fin de una vez por todas, una de las injusticias más prolongadas, crueles y anacrónicas de nuestro tiempo.
El criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba por más de seis décadas, ha sido el principal instrumento de una política anacrónica de agresión extrema, diseñada para someter al pueblo cubano, causando dolor y sufrimiento en la vida de sus ciudadanos, asfixiando su economía, instigando provocar un cambio de gobierno, en un pueblo soberano, que no se doblega nunca ante los designios del imperio.
Este bloqueo es un acto deliberado de guerra económica, un castigo colectivo que viola masivamente los derechos humanos de una nación entera, es un desprecio descarado y absoluto por la vida, la salud, la alimentación, la educación, el derecho al desarrollo y a la autodeterminación, de ese pueblo tan generoso y solidario, como son nuestros hermanos cubanos.
Cada día que pasa, las consecuencias devastadoras del bloqueo agravan la situación de millones de cubanos en todos los ámbitos, limitando la capacidad de Cuba para acceder a medicamentos, tecnologías, alimentos y recursos financieros, afectando su potencial productivo, impactando en sus programas de desarrollo sostenible, y en la implementación de la Agenda 2030.
En ese mismo contexto de hostigamiento, se suma la injusta y arbitraria inclusión de la hermana República de Cuba en la infame lista ilegal de los Estados Unidos, que la acusa falsamente de patrocinar el terrorismo; calumnia y agresión que pretende justificar lo injustificable. Cuba solo patrocina vida, cooperación y hermandad. Esa es la lista en que Cuba honrosamente participa.
Frente a esta agresión, la dignidad de Cuba se erige como un faro de resistencia. Cuba es ese gigante de la solidaridad internacional, que continúa de pie, compartiendo solidariamente educación, salud, ciencia y esperanza con los pueblos del mundo.
Miles de miles de médicos, maestros, ingenieros, deportistas y profesionales cubanos han llevado salud, educación, deporte a los rincones más recónditos de la Tierra. Sus brigadas médicas, han sido siempre las primeras en asistir incondicionalmente ante desastres naturales y epidemias, como la gran mayoría de los países aquí presentes, incluyendo países desarrollados, lo sabemos y agradecemos, escribiendo así Cuba, las páginas más luminosas del internacionalismo revolucionario y la esencia Socialista Humanitaria de su Gloriosa Revolución.
Esta Asamblea desde hace 33 años, ha declarado que el bloqueo contra Cuba es injustificable e ilegal, pese a los intentos de los Estados Unidos de revestirlo con argumentos infundados e injerencistas. Por lo tanto, esta Asamblea también tiene la obligación de hacer cumplir todas estas resoluciones.
Nicaragua es testigo vivo y agradecido de esa Solidaridad Cubana. Condenamos en los términos más enérgicos este bloqueo ilegal, inmoral e inhumano impuesto contra Cuba y exigimos su fin inmediato, total e incondicional.
Los pueblos del mundo, incluyendo el de los Estados Unidos, demandan el fin de este Bloqueo, están con Cuba, a su lado, caminando con ella, porque la solidaridad es más fuerte que el chantaje, porque la historia y la justicia siempre estará con los Pueblos que no se venden ni se rinden.
Tenemos la certeza de que la solidaridad internacional con Cuba seguirá creciendo como expresión de dignidad compartida. Al aprobar esta resolución, la Asamblea General alzará una vez más su voz firme para condenar esta guerra económica criminal y todas sus manifestaciones y efectos extraterritoriales, que continúan intensificándose contra la hermana República de Cuba.
Nicaragua, como todos los años, afirma su respeto, admiración y cariño eterno a Cuba y votará a favor del proyecto de resolución A/80/L.6, reiterando nuestro apoyo, reconocimiento y gratitud al querido y generoso Pueblo y Gobierno de Cuba, cuyo heroísmo y ejemplo es fiel a su vocación internacionalista, siempre dispuesta a contribuir con su experiencia en el bien común de la humanidad.
Explicación del voto de Nicaragua luego de la votación
En estos momentos que la Asamblea nuevamente expresa su apoyo a Cuba y por 33 veces consecutivas pide el fin inmediato del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el mundo ha sido testigo de esa determinante solidaridad con Cuba.
Como todos hemos escuchado esas expresiones agradecidas y de solidaridad hacia Cuba, durante estos dos días, especialmente lo expresado por Irak del G77+China, Uganda por el Movimiento de Países No Alineados y Eritrea por el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta, Singapur en nombre de la Asociación de países del Sudeste Asiático (ASEAN), Turquía por los países de la Organización de Cooperación Islámica (OIC), Barbados por la Comunidad del Caribe (CARICOM) y Guinea-Bissau en nombre del Grupo Africano.
La denuncia de este bloqueo contra Cuba es universal, solamente el país que lo aplica fue el único que trató de justificar su propia política anacrónica.
Ha sido evidente como ha sido expresado durante todo este debate, el universal apoyo que Cuba recibe de todo el mundo, también que, este criminal bloqueo es, en sí mismo, la más grave, sistemática y flagrante violación de los derechos humanos del pueblo cubano; asimismo, el rechazo de los países a la inclusión de Cuba en la ilegal y unilateral lista de estados patrocinadores del terrorismo.
Señor presidente,
Nicaragua al votar a favor de la resolución recién aprobada, reafirma su inquebrantable solidaridad con la heroica Revolución Cubana, con su Gobierno y su pueblo, ejemplo de dignidad, resistencia y solidaridad internacional.
Reiteramos que el único camino legítimo es el diálogo respetuoso, sobre bases de igualdad soberana, sin condiciones ni amenazas.
Señor presidente,
Finalmente, deseamos expresar nuestra plena solidaridad con los pueblos de nuestro gran Caribe, Jamaica, Cuba, Haití y otros Estados caribeños que ahora mismo enfrentan los desastrosos embates causados por el fenómeno meteorológico, el huracán Melissa, nuestras condolencias a las familias y gobiernos las pérdidas de vidas.
Estas tragedias constantes, cada vez más frecuentes y extremas, son las consecuencias del calentamiento global y la crisis climática acelerada por el incumplimiento de los compromisos legalmente vinculantes de los países desarrollados en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el protocolo de Kyoto y el Acuerdo de París.