Caracas. Agencias.

Venezuela anunció este lunes la ruptura de las relaciones diplomáticas con Paraguay debido a que el presidente de ese país, Santiago Peña, expresó su apoyo al excandidato Edmundo González en su plan de autoproclamarse como mandatario electo tras las pasadas elecciones generales venezolanas, en las que resultó reelecto Nicolás Maduro.
“La República Bolivariana de Venezuela ha decidido, en ejercicio pleno de su soberanía, romper relaciones diplomáticas con la República del Paraguay y proceder al retiro inmediato de su personal diplomático acreditado en ese país”, cita un comunicado divulgado por el canciller venezolano, Yván Gil, a través de Telegram.
En la misiva, Caracas indicó que “rechaza categóricamente” las declaraciones de Peña, quien por ignorar “el derecho internacional y el principio de no intervención”, ha reincidido “en una práctica fracasada que recuerda las fantasías políticas del extinto Grupo de Lima con su ridícula aventura llamada Guaidó”.
El comunicado dice textualmente:
La República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente las declaraciones del presidente de Paraguay, Santiago Peña, quien, ignorando el derecho internacional y el principio de no intervención, reincide en una práctica fracasada que recuerda las fantasías políticas del extinto Grupo de Lima con su ridícula aventura llamada Guaidó.
Estas acciones representan una reedición de estrategias sin sustento político, jurídico ni social, que han demostrado su rotundo fracaso. Es lamentable que gobiernos como el de Paraguay sigan subordinando su política exterior a los intereses de potencias extranjeras, promoviendo agendas destinadas a socavar los principios democráticos y la voluntad de los pueblos libres.
En este contexto, la República Bolivariana de Venezuela ha decidido, en ejercicio pleno de su soberanía, romper relaciones diplomáticas con la Republica del Paraguay y proceder al retiro inmediato de su personal diplomático acreditado en ese país.
EI Gobierno Bolivariano reitera su compromiso con la defensa de la democracia, la paz y la autodeterminación de los pueblos, principios esenciales de la Carta de las Naciones Unidas, y reafirma que ninguna bufonada instruida desde el fascismo internacional lograra doblegar la voluntad de un pueblo firme en la construcción de su propio destino.