Managua. Radio La Primerísima

Las distintas instancias gubernamentales continúan ejecutando planes para la atención de las áreas protegidas, entre ellos, está la implementación de la campaña de reforestación “Verde que te quiero Verde”.
El director general de Patrimonio Natural y Biodiversidad del MARENA, René Castellón, recordó que se tiene un plan de educación ambiental, que está dirigida a proteger, conservar y usar sosteniblemente los recursos naturales y de nuestra biodiversidad de Nicaragua.
Buscamos que las familias también se integren en la protección de estos recursos, reafirmó durante una entrevista al Canal 8 de Televisión.
Castellón puso como ejemplo las estrategias para la protección de las tortugas marinas, actividad que se lleva a cabo en coordinación con otras instituciones, entre ellas, MINED y el INTUR.
Castellón explicó que Nicaragua cuenta con un sistema nacional de áreas de conservación ambiental y desarrollo sostenible, el cual está constituido por 76 espacios protegidos en todo el territorio nacional y clasificadas en 9 categorías de manejo.
Recordó que la Asamblea Nacional acaba de aprobar una ley de conservación ambiental y desarrollo sostenible.
Explicó, además, que dicho concepto se basa en tres pilares fundamentales: desarrollo económico, bienestar social y la protección ambiental. Y todo esto debe tener un perfecto equilibrio en Nicaragua.
El funcionario explicó que las áreas de conservación ambiental y desarrollo sostenible en Nicaragua son variadas, por ello lo de sus nueve categorías. Por ejemplo, el monumento histórico de la Inmaculada Concepción; o lugares de reservas de recursos genéticos, como el maíz ancestral.
Agregó que también se tienen reservas biológicas como Indio Maíz; reservas de biósfera como Bosawás. Igualmente, paisaje marino protegido como Corn Island. Tenemos una gran variedad de categorías de manejo que depende del objeto que se busca conservar», aseveró.
Castellón dijo que en Nicaragua existen 11 millones de hectáreas del sistema nacional de áreas de conservación ambiental y desarrollo sostenible; lo que es equivalente al 59% del territorio nacional.
Expresó que ahora se ha cambiado el sistema, en cuanto a que cualquier actividad económica se puede realizar en estas 76 áreas protegidas, siempre y cuando cumplan con las normativas, requisitos y procedimientos establecidos por el MARENA.
No es que vamos a prohibirlos ipso facto, solo porque está en alguna determinada área protegida, dijo.,
Refirió que en 31 áreas de estas 76 ha avanzado la deforestación y degradación ambiental.
Es por ese motivo que cualquier proyecto de inversión que se vaya a implementar en Nicaragua debe contar con un plan de gestión ambiental que incluya la restauración y la reforestación dentro de su área de intervención, indicó.
Agregó que en el artículo 22 de esta nueva ley se establece que el MARENA, para emitir una licencia, constancia o cualquier tipo de autorización, debe incluir los condicionantes ambientales que se deben hacer para garantizar que esa actividad no sea perjudicial para el medio ambiente y la biodiversidad. Al contrario, debe ser, sí o sí, sostenible.
Esto significa que las familias pueden aprovechar recursos naturales de estas áreas en Nicaragua, pero deben tener un plan para la gestión ambiental adecuada.