Universidad en el campo, alternativa académica para jóvenes

Universidad en el campo, alternativa académica para jóvenes Managua. Prensa Latina

Nicaragua implementó hace más de 10 años el programa Universidad en el campo, una iniciativa de educación técnica y profesional dirigida a jóvenes estudiantes de zonas rurales y alejadas en el país.

Considerado como una alternativa académica, innovadora y revolucionaria, el programa crea oportunidades de superación para los hijos de los campesinos nicaragüenses.

El objetivo es ampliar la cobertura académica en el país a través de propuestas y alternativas ajustadas a las realidades culturales del pueblo y sus circunstancias históricas, dijo a Prensa Latina la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Ramona Rodríguez.

El proyecto también fortalece el sistema Educativo Nacional, su vinculación y presencia en las familias y comunidades, además de contribuir a la eliminación de la pobreza.

Inicios

Si bien antes de 2012 el programa Universidad en el campo dio sus primeros pasos en Nicaragua, fue en ese año cuando se creó una alianza entre las instituciones académicas, las alcaldías y el Ministerio de Educación para potenciar la iniciativa.

“Comenzamos a trabajar en las comunidades de El Tuma-La Dalia (norte del país) para formar profesionales en las carreras de desarrollo rural sostenible, en los niveles de técnico básico, superior e ingeniería”, comentó Rodríguez.

Según la académica, en esa zona fue tanta la demanda que se logró sobrecumplir la meta propuesta, lo cual reafirmó la importancia de dicho programa para los jóvenes de las comunidades rurales.

Y es que la iniciativa contribuye al desarrollo económico local y patentiza el sueño de miles de familias del campo, de brindar un futuro mejor para sus hijos.

“Ha permitido a las Universidades salir de los recintos tradicionales y llegar hasta las comunidades rurales para la formación profesional a estos jóvenes”, expresó la rectora de la UNAN-Managua.

Impacto social

Con más de 20 carreras universitarias, entre ellas Medicina, Ingeniería en Desarrollo Rural Sostenible, Energías Renovables, además de la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas, entre otras, el programa tiene gran impacto social.

“Mejoraron las competencias de los jóvenes en una sinergia con la familia, porque articula a las autoridades locales, líderes políticos y territoriales, lo cual permite que los jóvenes desarrollen su competencia para transformar el entorno”, comentó Rodríguez.

La también presidenta del Consejo Nacional de Universidades (CNU) se refirió a las largas distancias que muchas veces recorren los estudiantes para recibir sus clases en los puntos de encuentro, razón por la cual los profesores asumen otra actitud frente al acto educativo.

“Aquí se necesita mucha pasión y solidaridad para desplazarse hasta las comunidades rurales donde se atienden los jóvenes”, resaltó.

Según la académica, el programa tiene mucha pertinencia para Nicaragua porque el país está enfocado en la restitución de derechos.

De acuerdo con datos de la UNAN-Managua, actualmente el proyecto cuenta con más de 500 graduados en carreras relacionadas con desarrollo rural, educación, administración y contabilidad.

“Si no fuese por esta iniciativa que lleva la universidad hasta los barrios, miles de jóvenes se quedarían sin aprender porque por diferentes motivos no pueden asistir a clases”, aseveró la rectora.

Con una matrícula de 10 mil educandos, el programa Universidad en el campo prevé hasta el 2024 la incorporación de 40 mil estudiantes de las zonas rurales en los 153 municipios de Nicaragua.