Managua. Freddy Morales, Radio La Primerísima

Este 6 de diciembre marcó el inicio de la centenaria tradición de la Lavada de la Plata en la Basílica Menor de la Purísima, ubicada en El Viejo, Chinandega. Este rito, que se celebra desde hace más de dos siglos, da inicio a las festividades marianas en la antevíspera de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María.
Miles de peregrinos han llegado hasta esa ciudad para participar en este significativo servicio religioso, que consiste en lavar los exvotos y los diversos utensilios del santuario. Los fieles consideran este acto como un gesto de humildad, fe y amor a la Virgen, que además les invita a poner en práctica el valor del servicio comunitario.
En el aspecto espiritual, la emotiva acción de lavar los objetos de plata fue presentada este año como una profunda invitación a la purificación.
La tradición busca que los devotos “laven sus corazones y el alma” para poder participar en la posterior celebración de la Gritería y la solemnidad de la Inmaculada Concepción con un espíritu renovado y dispuesto.
