Managua. Por Rosario Murillo (*), Copresidenta de Nicaragua.

¿Cuál es la fuerza que nos mueve? Este pueblo grande, grandioso, heroico, ¿cuál es la fuerza que nos mueve? ¡Es el amor! Es por amor a nuestra Nicaragua Bendita, a nuestros hijos, a nuestras familias, por amor patrio que venimos luchando, desde un espíritu digno, supremamente digno… amor que es dignidad, amor que es respeto, amor que es derechos, amor que es soberanía nacional.
Cuando nuestro Comandante Daniel habla de cómo nuestro pueblo ha librado todas las batallas a lo largo de la historia y ha venido derrotando a los colonialistas y a los imperialistas de la tierra, y cuando habla de esa dimensión del egoísmo humano, o la guerra, o la paz, yo recordaba conversaciones con el compañero Camilo, el Comandante Camilo, fanático de esa obra, incluso hubo una película que creo que duró casi 8 o 9 horas, “La Guerra y la Paz”.
Nosotros siempre hemos optado por la paz y hemos tenido que combatir, con todo ese espíritu de ese fuego sagrado que anima nuestros corazones y nuestras almas, por la paz; combatir desde un profundo sentimiento de orgullo nacional también. Orgullosos de ser como somos. Orgullosos de defender los principios y los valores que nos hacen humanidad. Orgullosos de venir creciendo en esa dimensión espiritual profunda, que tenemos y que nos hace ser capaces de enfrentar todos los desafíos, todos los retos, todas las batallas, seguros de las victorias.
Hermoso e intenso recorrido que hizo el Comandante Daniel, nuestros tiempos, los que vivimos, los que no vivimos pero vivimos, porque heredamos ese ardor patrio. ¡Nuestros tiempos!
¡Cuántos compañeras y compañeros, cuánta siembra de semillas que germinan y fructifican! Centenares de miles de nicaragüenses que hemos dado la vida por amor, y precisamente para que tengamos vida verdadera, vida en luz y verdad, vida con dignidad, y vida con bienestar. Eso es lo que nos ocupa ahora.
Y las luchas y las batallas de hoy son contra la pobreza, porque tenemos que avanzar para que todas y todos tengamos bienestar; que las familias nicaragüenses nos sintamos bendecidas, no sólo por el alma grande que tenemos, o por nuestra fe, nuestra fortaleza, nuestros valores, sino también porque estemos viviendo mejor, porque tengamos todo lo que merecemos: educación, salud, calles, caminos, carreteras, puentes, viviendas. Todos esos programas que son elocuentes en cuanto a lo que es el propósito y el camino de esta Revolución del amor: que tengamos todas y todos bienestar en nuestras vidas.

Y sabemos que tenemos futuro, y sabemos que estamos hermanados en la lucha por la paz en el mundo, y cuando el Comandante Daniel nos habla de cómo este pueblo pequeño, y grande de alma, de intenciones, de propósitos, de coraje y de acciones, tiene tantos hermanos y amigos en el mundo.
Ha tenido los apoyos en el pasado, de la Unión Soviética, ahora los apoyos de un mundo que cambia, porque opta por la paz, en medio de las feroces egolatrías del capitalismo que tendrá que decaer. Porque el mundo quiere paz, el mundo tiene derecho a vivir en paz. No puede haber más guerras. Estamos frente al desafío histórico de construir la paz en todas partes, y la paz con bienestar y derechos para los pueblos.
Tenemos grandes amigos, grandes apoyos. Siempre hemos tenido hermanos, apoyo, solidaridad. Ahora nos sentimos acuerpados, acompañados por las potencias de este mundo, y siempre luchando contra el yanki, enemigo de la humanidad. Pero bueno, esas batallas deben librarse y hoy las libramos con más sentido común, que quiere decir comunidad, que quiere decir sentido del propósito que tenemos, como familia, como comunidad humana, que es crear las condiciones para que la vida fructifique y florezca como debe ser, en todas partes.
Queremos saludar a todos los familiares de nuestras y nuestros compañeros de la Fuerza Aérea de Nicaragua, heroica Fuerza Aérea. ¿Cómo se gestó –ya el Comandante contaba– la simiente de la Fuerza Aérea? Es que nosotros, en el fragor de los combates, nos hicimos fuertes, y la ingeniosidad, el ingenio, la creatividad, fue forjando estos caminos de victorias, esos caminos de victorias, ayer, hoy, y Dios mediante siempre.
Caminos de victorias, porque nuestra lucha es una lucha por la paz, por la dignidad, por la soberanía, por el amor, por el bienestar, por la vida buena, para nuestros pueblos, nuestras familias y comunidades.
Un abrazo a todos los familiares también de quienes han ofrendado su vida a lo largo de estos años, desde la Fuerza Aérea sirviendo a nuestro pueblo. Y en estos días que vienen, que vamos a estar conmemorando otras fechas de nuestro Ejército, de nuestra Policía, nos saludamos desde ya todas y todos, sabiendo que estamos juntas y juntos, que vamos adelante, que la unión hace la fuerza, que somos un pueblo fuerte, de grandes fortalezas y de grandes propósitos, y un pueblo que merece la gloria y las victorias.
Abrazos grandes a todas las familias nicaragüenses. vamos adelante! les deseamos, porque estamos a las puertas de agosto, un mes de agosto lleno de festividades, de alegrías; no sólo son las fiestas tradicionales, sino también los festejos conmemorativos, el aniversario de la Juventud, la formación de la juventud, la Cruzada de Alfabetización, tantos momentos memorables, eventos memorables, y seguimos construyendo el porvenir!
(*) Declaraciones después del acto que celebró el 46 aniversario de la fundación de la Fuerza Aérea y Defensa Antiaérea de Nicaragua, celebrado en el Centro de Convenciones Olof Palme, en Managua, el 29 de julio de 2025.