Los maestros nicaragüenses son patrimonio cultural de este gran pueblo nuestro, tutores, guardianes, y transmisores de los mejores valores de nuestra nacionalidad y del ideal patriótico de vivir en dignidad, soberanía, seguridad y paz.
Los maestros nicaragüenses portan en sus mentes y corazones las mejores tradiciones y las mejores enseñanzas del vigor y la gloria de nuestra Nicaragua bendita.
Como fieles ciudadanos de esta patria bendita y de todos, nuestros maestros representan la autoridad y la esperanza de todas las generaciones que aquí vivimos el amor a Nicaragua, y aquí soñamos con una vida Libre de todas las formas de pobreza, esa existencia que a diario promovemos y nos proponemos alcanzar, por encima de todas las miserias.
En las escuelas, las aulas y los caminos de victorias, que somos y que caminamos, están nuestros educadores transmitiendo, trasladando, mostrando y enseñando el orgullo de ser nicaragüenses por gracia de Dios, nicaragüenses que aprendemos cada día, e incorporamos todas las formas de conocimiento y aprendizaje, para capacitarnos más y asegurar nuestras realizaciones personales, familiares, comunitarias y nacionales.
Con vos, querida maestra, querido maestro, contamos
para ir siempre más allá,
creando el futuro glorioso y victorioso que merecemos