97.3 FM

Luchamos contra la pobreza con la laboriosidad de nuestro gran pueblo

Managua. Rosario Murillo, Copresidenta de Nicaragua

Extracto de sus declaraciones en Multinoticias del Canal 4 de este miércoles 7 de octubre

La paz y todos los misterios

Muy, muy buenas tardes a todas las queridas familias nicaragüenses.

Hoy, en esta Nicaragua de paz y cariño, de valores, de ideales, de familia, de comunidad, agradecemos, como en todo tiempo, a nuestro padre celestial, porque vamos adelante, con fuerza de alma, de espíritu, con corazón en alto, forjando esta Nicaragua que va caminando hacia el bienestar, que va luchando contra la pobreza con la laboriosidad de nuestro gran pueblo, para alcanzar, en un futuro cercano, una Nicaragua libre de miseria; pero además, para fortalecer la seguridad, la estabilidad, la continuidad de las victorias, la paz, el bienestar de todos.

Hoy es 7 de octubre y es Día de la Virgen del Rosario, en primer lugar, muchísimas gracias a todos los hermanos que nos han enviado cariño, saludos, reconocimientos.

Y saludamos hoy, en todos los misterios, gozosos, gloriosos, dolorosos y luminosos, la vida que se expresa a través de esas cuentas, las cuentas del Rosario que desde niños aprendimos a desgranar entre nuestras manos, dedos, y expresiones del gran misterio que es, y somos, como hijos de Dios y de nuestra Madre María.

Nacimos y crecimos, en esta Nicaragua nuestra, en nuestros hogares y familias, llenos de fe y devoción. Nacimos y crecimos entre campanas de gloria, de Duelo, de gozo, de victorias, a cada tiempo y momento su singular tañido… Allá en Niquinohomo, donde nosotros íbamos con tanta frecuencia, porque de ahí somos, de ahí venimos, esas campanas que cantaban a gloria, o que doblaban a duelo, o que llamaban a las misas y los rezos a quienes acudíamos con ojos iluminados, no sólo por la devoción, sino por un corazón fervoroso que vibraba, como vibra hoy, al viento y al tiempo perfecto de la voluntad de Dios.

Música Latina

No nos avergüenza, no nos hace sentir atrasados afirmar que somos creyentes… Las “modernidades” no opacan ni apagan nuestra fe. Somos Creyentes y Devotos… Somos, además, profundamente respetuosos de todas las formas de alabar a Dios, desde todos los credos y expresiones religiosas que en todas partes de nuestro mundo fortalecen el alma, para realizar, para cumplir nuestras misiones de vida y hacerlo gozosamente, por muy difíciles o desafiantes que sean. Porque la iluminación de tantos cirios y velas encendidos en santuarios, sagrarios, templos y hogares en todas partes del mundo, nos llena, nos llegan, nos enaltecen y dignifican, reconociéndonos en la sabiduría de la humildad y de la aceptación de lo que siempre decimos: El hombre, la mujer, proponemos, y Dios dispone.

Con todo el respeto a todas las maneras de expresar la fe de adorar a Dios, consideramos que su potencia, su poder, sus mandatos, sus dones, y su forma única de hacernos capaces de interpretar, conocer y cumplir con lo que corresponda a nuestros caminos propios, es la lógica en la que gira el mundo, porque cambiamos, abrimos y cerramos ciclos, y en cada una de esas rotaciones nos llega, de Dios, de su fuerza incomparable, la guía, el criterio, el entendimiento, y la energía, para hacer, o deshacer, según sea el caso, y seguir haciendo, o seguir deshaciendo.

Anoche pude ver un hermoso documental transmitido por RT en Español, donde supimos más de la fuerza de la fe en lugares donde el infierno se desató, y se desata, y fue decretado con bombas y tanques que arrebataron la vida a miles. Y lo admirable en ese documental fue ver la conciencia, la constancia y la perseverancia que la fe logra, construye y acrecienta en familias enteras, que entre los escombros que dejaron los destructores innobles, entre los escombros de sus hogares buscaban retazos de vida, y decidieron reconstruir por tercera vez sus templos, santuarios y hogares.

Con ojos húmedos, brillantes de lágrimas de dolor, pero también de empeño, tenacidad, y el brillo del espíritu, retomaban esas familias sus vidas, oraban, y celebraban los milagros, confirmaban la voluntad suprema de Dios en cada uno, retomando su tierra, sus amores y los espacios de clamor, de oración, y de confianza en los ríos de agua viva.

Hoy, 7 de octubre, recordando esas imágenes, las iglesias ortodoxas, los pastores, los sacerdotes, allí reconstruyendo, de la nada, los lugares de veneración, de adoración, de invocación al altísimo, de bendición del altísimo.

Hoy, 7 de octubre, fortalecemos nuestra fe en todos los misterios de la vida, de la sagrada y sacrosanta vida, que son misterios, vaivenes y sostenes de la paz, de la paz que debe llegarnos a toda la humanidad. Que la paz sea. Que la generosidad fluya. Que la hermandad nos una. Que las bienaventuranzas abunden, y proclamen y refunden, hablando de refundar, todos los caminos, para restablecer la paz y caminarla, como comunidad, como familia humana.

La paz, misterio gozoso

La paz, misterio glorioso

La paz, tantas veces misterio doloroso

La paz, misterio luminoso

La paz, en todo su esplendor, en todos sus dominios, en todos sus rostros, en todos nuestros afanes, en todos los colores posibles, del arco iris que soñamos, que debemos reconocer, que debemos ser.

Nos abrazamos hoy con las familias de Estelí, que van recorriendo la procesión de la Virgen del Rosario que salió de la catedral y regresa a la catedral en unas horas o en unos minutos; las familias de El Rosario, en Carazo, donde estuvo Su eminencia reverendísima, el Cardenal Leopoldo José, celebrando y pidiendo a la Virgen María, en la advocación del Rosario, por la paz en nuestra Nicaragua, y para las familias nicaragüenses, y para los hogares nicaragüenses.

Nos abrazamos con tantos templos en municipios, comarcas y comunidades, templos y altares en los hogares, donde se celebra esta festividad de los misterios sagrados de la vida y de la invocación al altísimo, y de ponernos al amparo de nuestra madre María, para que Nicaragua suya siga siendo el oasis de fraternidad, de calidad de vida, de amor en serio, en grande, invencible, imbatible e imprescindible amor.

Vamos adelante, compañeros, contentos, agradecidos al padre celestial, y otra vez, otra vez nuestro abrazo a las familias que celebran en sus hogares, en sus templos, en sus calles, con las procesiones que recorren esas calles, animándonos todos a ser esencia, espíritu del bien, para que la vida en nuestra Nicaragua sea, todos los días de concordia, todos los días de armonía, todos los días de más trabajo, todos los días de paz y bien, como nos dice San Francisco de Asís.

Abrazos grandes, compañeros, de nuestro Comandante Daniel y de todos nosotros. Vamos adelante, siempre más allá, ¡desde el amor que todo puede y todo vence! Abrazos grandes.

43 Aniversario

Radio Segovia, La Poderosa del Norte.