Tegucigalpa. El Heraldo

Muertes, inundaciones, techos despegados, pérdidas de cultivos, deslizamientos y socavones fueron algunas de las consecuencias que dejó la depresión tropical Julia en su paso por el océano Pacífico de Honduras, donde el caos y la incertidumbre sigue atormentando a decenas de familias.
Desde el sábado comenzaron a reflejarse varias zonas afectadas en el territorio nacional, pues los fuertes vientos y lluvias intensas provocaron que ríos y quebradas se desbordaran siendo un riesgo para los pobladores de zonas aledañas.
Las autoridades habilitaron varios albergues para los damnificados, donde permanecen mientras la tormenta se disipa en horas de la noche de este lunes en su paso por Guatemala, según anunció el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
Por los momentos se desconoce una cifra sobre los daños que provocó la tormenta en Honduras, sin embargo, estos siguen en ascenso. A continuación un recuento de los estragos reportados desde que se generó la emergencia.
Miles de pobladores de los municipios cercanos a las riberas del río Ulúa y Chamelecón fueron desplazados de sus hogares a diversos albergues por las crecidas.
La situación en estos departamentos se volvió vulnerable debido a la temporada ciclónica de 2020 que provocó destrucción de carreteras en el occidente, inundaciones en el norte, derrumbes en el centro y fuertes crecidas en el oriente.
En el departamento de Valle, exactamente en la Costa de los Amates de La Alianza hace más de una década que el puente de la zona fue destruido por lluvias y al menos 17 comunidades del lugar quedan incomunicadas ante el incremento del río Goascorán.
La alarma de evacuación se encendió sonando en todos los rincones de La Lima, y los pobladores masivamente comenzaron a realizan evacuaciones obligatorias con el fin de encontrar un sitio seguro.
Las autoridades informaron que el nivel del río a la altura del puente Melgar Castro es de 29.4 y se encuentra subiendo rápidamente.
El jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos de la alcaldía de La Lima, Delmis Cardona, dijo que “los suelos están saturados, todas las obras de protección están débiles, están recién reparadas, cualquiera de esas obras puede fallar y generarnos un escenario de evacuación”.
A punto de quedar incomunicado se encuentra el municipio de Quimistán en el occidente del país debido a un enorme socavón en la carretera CA-4, a la altura del río Mezapa de la comunidad de Tejeras, en Santa Bárbara.
La importante vía tuvo que ser cerrada al tránsito ante el peligro que representaba de ceder por completo el terreno, que prácticamente ya solo tiene la capa asfáltica sobre uno de los carriles.
A través de redes sociales pobladores denunciaron el estado de los cabezales del puente y cómo al pasar una rastra parte del terreno cedió sobre la corriente. A la vez advirtieron a otros conductores que eviten transitar por la vía ante el peligro de caer a la corriente.
En el municipio de La Lima, Cortés, declarado en alerta máxima desde el domingo, el río Chamelecón elevó su caudal amenazando con inundar la ciudad.
Videos captados en la zona muestran el momento en que los bordos cedieron ante la fuerza de la corriente.
