Por Edgar P. Galo (*)

Por coincidiencias, azar, o por necesidad de la historia, ¿acaso hay una finalidad mas transcendente?. Quizá todo tenga un propósito sincrónico aunque no sepamos descifrar la causalidad subyacente. Lo cierto es que Cuba y Nicaragua están unidas en la historia por ser las únicas revoluciones armadas triunfantes en Latinoamérica y también porque mayo es un mes crisol que hermana nuestros dos países.
El 19 de mayo de 1895 cayó en combate el apóstol de la independencia de Cuba José Martí, un día antes de su muerte, 18 de mayo nace en Niquinohomo el general de hombres y mujeres libres Augusto C. Sandino, reencarnando el pensamiento y acción libertaria por Nuestra América. José Martí y el General Sandino representan dos pilares fundamentales de la lucha común por la emancipación de Nuestra América contra la dominación colonial expansionista y el imperialismo yanqui.
Con su pensamiento y acción José Martí enarboló la lucha por la patria grande, por Nuestra América, título que dio a su célebre ensayo publicado en 1891 donde alertó a los pueblos latinoamericanos el peligro mayor representado por el expansionista yanqui: “¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.”
Martí vio en la unidad de los pueblos latinoamericanos una acción de lucha fundamental, “Nosotros hablamos del pueblo y no de los pueblos, pues nos parece que sólo se da uno, desde el Río Bravo hasta la Patagonia. Por esa razón, América debe llegar a ser una…” previniendo contra el mal de las facciones y división advirtió: “Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo en la cabeza, sino con las armas en la almohada”.
Tan decisiva fue la influencia del pensamieno de José Martí en la historia revolucionara de Cuba que el comandante Fidel Castro en el texto La Historia me Absolverá afirmó que Martí era el autor intelectual del 26 de julio, esta continuidad en las ideas y la acción había sido indicada por Martí cuando señaló para su tiempo y para los tiempos futuros que “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.
Marti también está presente en la lucha contra el eurocentrismo, en el mismo ensayo Nuestra América podemos leer: ‟En la cátedra, en la academia, debe llevarse adelante el estudio de los factores reales del país…Conocer el país… La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria“.
Y en el poema Abdala nos dejó una declaración profunda de amor a la patria y anti expansionismo: “El amor…a la patria… Es el odio invencible a quien la oprime, Es el rencor eterno a quien la ataca”.
La lucha por la emancipación y libertad reencarna en el General Sandino dirigiendo la guerra de liberación nacional antimperialista. El General Sandino también ve estratégica la unidad latinoamericana, en carta a Froylán Turcios hace referencia a la Patria Grande, a Nuestra América, afirmando; “Ustedes están en la obligación de hacer comprender al pueblo de América Latina, que entre nosotros no deben existir fronteras y que todos estamos en el deber preciso de preocuparnos por la suerte de cada uno de los pueblos de la América Hispana, porque todos estamos corriendo la misma suerte ante la política colonizadora y absorbente de los imperialistas yanquis…”
Son visionarias las palabras del general Sandino señalando la necesidad de lograr la unidad de acción para poder hacer frente en aquel momento y hoy al expansionismo del imperio yanqui. Por eso el 20 de marzo de 1929 en el Plan de realización del supremo sueño de Bolívar el general Sandino relanza el proyecto de unidad latinoamericana, el propósito de forjar una Nacionalidad Latinoamericana, la Patria Grande, que ahora se manifiesta en iniciativa de unidad como la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América.
La profundidad de los propósitos contenidos en el Plan de realización del supremo sueño de Bolívar, se capta con mayor intensidad en la cita siguiente: “Hondamente convencidos como estamos de que el capitalismo norteamericano ha llegado a la última etapa de su desarrollo, transformándose como consecuencia, en imperialismo, y que ya no atiende a teorías de derecho y de justicia pasando sin respeto alguno por sobre los inconmovibles principios de independencia… consideramos indispensable, más aún inaplazable, la alianza de nuestros Estados Latinoamericanos para mantener incólume esa independencia frente a las pretensiones del imperialismo de los Estados Unidos de Norte América”.
El sendero recorrido por Martí y Sandino marcó la ruta que siguieron nuestros pueblos trascendiendo y demostrando que verdaderos proyectos revolucionarios de emancipación antiimperialista como la revolución cubana y la Revolución Sandinista han logrado y lograran siempre enfrentar victoriosamente las amenazas, atentados, bloqueos, terrorismo y golpes blandos orquestado por las fuerzas oscuras del imperio y sus aliados locales, manteniendo en alto la eterna bandera de libertad y los principios de lucha inclaudicable legados por José Martí y el General Augusto Cesar Sandino.
Cuando se muere en brazos de la patria agradecida, la muerte se acaba, la prisión se rompe; ¡Empieza, al fin, con el morir, la vida!”. José Martí
Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán. General A. C. Sandino