Desde Nicaragua bendita y siempre libre, enviamos a ustedes nuestras oraciones y sentidas condolencias ante la partida a otro plano de vida del inolvidable amigo de Nuestramérica, Presidente de Estados Unidos, hermano Jimmy Carter.
Como pueblos fraternales de nuestra Patria Grande, donde también incluimos a las familias nobles y trabajadoras de ese país del norte de nuestro continente, vivimos la memoria de un presidente que supo intentar una política respetuosa y amistosa tomando en cuenta nuestras dignidades y soberanías.
Al conocer su trascendencia a otro plano, deseamos a su familia y a su pueblo, en reconocimiento a su obra y memoria, tiempos de lucidez, sensibilidad, sensatez, tranquilidad y concordia, por el bien de todos.
Que la vida de un presidente norteamericano, sencillo y cercano, haga surgir un modelo de entendimiento para la paz y la convivencia de nuestra comunidad de naciones independientes, en este continente, y en el mundo
Que descanse en paz el Presidente Jimmy Carter, ahora reunido con su querida esposa Rosalynn.
Paz a él, a su pueblo y al mundo, que todos queremos mejor