
La Copresidenta Rosario Murillo envió este jueves su solidaridad por el trágico accidente aéreo ocurrido en la capital de los Estados Unidos, donde un avión con 64 pasajeros colisionó con un helicóptero militar.
“Anoche, cuando veíamos las noticias y las imágenes impactantes del terrible accidente, la desgracia que ocurrió en la capital de los Estados Unidos donde un avión de pasajeros, 64 personas y un avión militar colisionaron, y bueno, no hay sobrevivientes, y hemos comunicado y estamos comunicando nuestra solidaridad a las familias que han perdido seres queridos, una tragedia, un dolor”, expresó.
“Nos informábamos que son los pasajeros del avión de American Airlines, deportistas, patinadores profesionales que iban de un lugar a otro y para nosotros siempre conocer de estas tragedias, conociendo lo que es el dolor de la familia, de los amigos, de los compañeros cuando se pierden seres queridos, pues no nos queda más que, como seres humanos, como familia humana, expresar nuestra solidaridad”, indicó.
La dirigente agregó “y pedirle a Dios, también elevar al Altísimo nuestras plegarias para que el Señor, el Padre de todo, los reciba en su seno y que dé consuelo a las familias, a los amigos, a los compañeros que han perdido seres queridos, una tragedia, un gran dolor y nosotros como pueblo cristiano y solidario siempre expresando nuestra, no solo hermandad solidaria, sino también nuestro dolor porque se comparte el dolor entre las personas que nos sentimos parte esencial de la comunidad humana”.
Tragedia
El Aeropuerto Nacional de Ronald Reagan de Washington (capital de Estados Unidos) ha cerrado la madrugada de este jueves después de que el vuelo 5342 de American Airlines, procedente de la ciudad de Wichita, en Kansas, y con 64 personas a bordo haya chocado con un helicóptero militar Black Hawk mientras se aproximaba a la pista de aterrizaje.
Producto de la colisión, el avión se ha estrellado al final en el río Potomac, muy cerca de las pistas y del perímetro del recinto que, además, separa los estados de Virginia y Washington.
“Se han suspendido los despegues y aterrizajes en DCA (siglas por las que se conoce el mencionado aeropuerto). El personal de emergencia está asistiendo un accidente aéreo en el aeródromo. La terminal sigue abierta”, señala un comunicado publicado en ‘X’.
La Policía de Washington ha señalado que, junto con los bomberos de la ciudad y otros servicios de emergencia, están llevando a cabo una operación de búsqueda en el río.
Según ha informado la Federación de Patinaje Artístico de Estados Unidos, un grupo de patinadores artísticos, sus entrenadores y familiares viajaban en la aeronave siniestrada.
“Estos atletas, entrenadores y miembros de la familia regresaban a casa del Campamento Nacional de Desarrollo celebrado junto a los Campeonatos de Patinaje Artístico de Estados Unidos en Wichita, Kansas”, sostiene en una nota de prensa oficial. “Estamos devastados por esta tragedia indescriptible y llevamos a las familias de las víctimas muy cerca de nuestros corazones. Continuaremos monitoreando la situación y publicaremos más información a medida que esté disponible”, escriben.
Las cadenas de televisión CBS News y CNN han informado con fuentes propias de que ya se han recuperado 26 cuerpos del siniestro y que por ahora no se han localizado supervivientes.
El canal NBC, sin embargo, asegura que se han rescatado a cuatro personas con vida. Las labores tienen que ser rápidas por la gravedad del accidente en sí y por las bajas temperaturas que hay en el río: esta noche es de unos 4 grados Celsius, con lo que la posibilidad de sobrevivir en el agua rondaría los 20 minutos.
También se ha localizado ya una de las dos cajas negras del aeroplano.
Este mismo medio sostiene que el avión está bajo dos metros de agua y se rompió en dos pedazos. El helicóptero, por su parte, está “boca abajo” en el agua y es “muy inestable”.
Según pudo comprobar la Agencia EFE, en las orillas del río Potomac se desplegó un fuerte dispositivo que incluyó ambulancias, camiones de bomberos, coches de policía y helicópteros con focos, así como botes de rescate.
El cielo esta noche en Washington estaba totalmente despejado y sin fuertes vientos y la mayor parte del dispositivo de rescate operaba desde la base militar de Anacostia-Bolling. Habrá una conferencia de prensa en la madrugada de este jueves, donde se espera que las autoridades den datos oficiales.
De momento, esas autoridades han asumido que el despliegue opera en condiciones complicadas por el frío y que se extenderá a lo largo de la madrugada del jueves y “el tiempo necesario”. “Es una operación muy compleja. Las condiciones son extremadamente duras para los socorristas. Hace frío y están lidiando con condiciones relativamente ventosas. El viento es fuerte en el río”, dijo en una conferencia de prensa John Donnelly, jefe del Servicio de Emergencias de Washington.
La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, apuntó que los dos aparatos cayeron al río Potomac, en cuya orilla se desplegó un fuerte dispositivo con unas 300 unidades de emergencias con camiones de bomberos, coches de policía y ambulancias, así como barcos de rescate y unidades de buceadores.
El senador por Texas, el republicano Ted Cruz, ha señalado a través de las redes sociales que “sabemos que hay víctimas fatales”, si bien no ha precisado cuántas podrían ser. En él, según una fuente de American Airlines citada por Reuters, viajaban unos 60 pasajeros, además de dos pilotos y otros dos miembros de la tripulación.
En el helicóptero militar viajaban tres soldados, según ha señalado un funcionario de la Administración Trump, y estarían haciendo un entrenamiento, añade la CNN. La Casa Blanca, además, ha pedido a la gente que no entorpezca el trabajo que llevan a cabo los equipos de emergencia después del accidente aéreo.
El choque se produjo a las 20.48 horas de la tarde, seis horas más en la España peninsular.



