Managua. Radio La Primerísima

Las reformas hechas a leyes vinculadas al sistema financiero nacional son para el bien de las personas, con mayores regulaciones que permitan la estabilidad aseguró este jueves el diputado Wálmaro Gutiérrez.
En este sentido, sostuvo que la estabilidad financiera debe considerarse como un bien público en Nicaragua.
“Que los bancos funcionen adecuadamente, que las financieras funcionen adecuadamente, que los almacenes generales de depósito, que las aseguradoras, que las cooperativas, que todos los sectores que están vinculados con la oferta de bienes y servicios financieros, porque de esa manera se desarrolla la dinámica económica”, dijo.
Durante una entrevista en el Canal 8 de Televisión, el parlamentario comentó que cuando se habla de entidades bancarias, se puede creer que es un negocio únicamente privado, pero tiene la salvedad que se maneja recursos del público.
Es por ello, que Estado debe tener vigilancia y asegurar que esos recursos no sean usados de manera inadecuada, acotó.
Las leyes reformadas recientemente en el legislativo son: Ley Creadora del Comité de Estabilidad Financiera; Ley de Reformas a la Ley del FOGADE; Ley General de Bancos y Otras Instituciones Financieras.
Reiteró que el tema financiero no puede verse separado o como una isla de lo que son los temas económicos en general. Por eso, no es casual que la Asamblea Nacional, días antes, haya aprobado una nueva ley de contrataciones del sector público.
Y hoy estamos dispuestos a aprobar una nueva Ley de Inversiones Extranjeras, agregó Gutiérrez.
También expresó que el Comité de Estabilidad Financiera servirá como un organismo de supervisión, vigilancia y monitoreo de las actividades económicas.
Sobre el particular refirió, que si se detectan anomalías en algunas entidades que representen un riesgo sistémico, se intervendría de manera oportuna para evitar que una institución pueda desestabilizar al sistema financiero nacional.
Recordó que este comité estaría compuesto por el Banco Central, la Superintendencia de Bancos, el Ministerio de Hacienda, el FOGADE, el CONAMI, el MIFIC y la UAF, con el fin de realizar ese monitoreo y seguimiento.
El parlamentario recordó que en el país operan siete bancos, de los cuales tres son realmente grandes. Cualquiera de esos tres, si de repente tiene algún inconveniente, puede poner en riesgo la estabilidad de la economía en Nicaragua. Entonces, ahí se identifica el riesgo y se garantizan medidas para revertir esta crisis, dijo.
Aseguró que actualmente Nicaragua tiene una economía bancaria saludable, donde se ha visto un repunte del crédito y la capacidad de pago por parte de los usuarios. Por ello, se debe cuidar que no haya factores que afecten ese buen sistema, así como garantizar transparencia en todo tipo de transacciones.
En cuanto a las reformas del FOGADE tiene tres grandes aspectos.
“La primera, el FOGADE, en cuanto a la cobertura de los depósitos del público, que para eso existe, pasa de 10 mil a 12 mil dólares por persona por institución bancaria. Esto significa que si vos tenés tu dinero en un determinado banco, estás cubierto, independientemente del número de cuentas que tengas, hasta 12 mil dólares. Ahora, si tenés recursos en diferentes instituciones bancarias, ese techo se te aplica por institución bancaria”, explicó.
“Se incrementa la prima de los bancos, que son los que aportan para el financiamiento del fondo de garantía de depósito, y pasa del 0.25 al 0.30. Y una tercera gran medida es que los recursos del FOGADE no solamente se van a poder invertir en títulos internacionales, sino también en títulos domésticos, que en estos últimos tiempos están siendo muy rentables”, dijo.
Asimismo, señaló que estas reformas buscan garantizar transparencia sobre todas las cosas.
“Estamos interesados en que el capital del banco sea lo suficientemente fuerte como para que absorba y maneje de manera adecuada un estrés financiero. Porque al final del día, si una institución bancaria llega a colapsar, a lo sumo lo que termina perdiendo el banquero es 1 peso de 10, pero los otros 9 los pierde la sociedad nicaragüense”, señaló.
Comentó que hay una medida novedosa: si hubiese un colapso de un banco, el propio banquero debe responder al público con su patrimonio personal.
“La van a pensar dos y tres veces antes de hacer una bandidencia. Incluso, nosotros mejoramos las normas para las adecuaciones de capitales, los préstamos con partes relacionadas y no relacionadas. Queda prohibido prestar o colocar créditos sin garantías o con garantías insuficientes”, expresó.
Igualmente, dijo que con estas medidas que se están aplicando a la Ley General de Bancos en Nicaragua, no debería ningún banquero sentirse incómodo, debido a que no es distinto a lo que existe en Basilea III.
“Son disposiciones que existen desde 2011 en Basilea III; la cosa es que teníamos una asignatura pendiente con el sistema financiero nacional para ponernos al día”, explicó el diputado.
Con respecto al tema de las tarjetas de crédito, dijo que cuando se aprobó la Ley Reguladora de Intereses en las Tarjetas de Crédito, el grito al cielo de la banca fue que se trataba de una decisión desde la Asamblea Nacional.
“Y funcionaron las medidas, porque antes las tasas de interés eran del 120% y pasaron a 60%, pero no es suficiente. Ahora no será la Asamblea; hay una disposición en estas reformas que dice que, de manera prudencial, cuando la Superintendencia de Bancos observe que hay una tasa que está alterada y no corresponde con la realidad nacional ni regional, cuando hay un cobro excesivo, una tarifa o una comisión excesiva, la Superintendencia de Bancos tiene la obligación de ley de intervenir para regular esa anomalía financiera”, aseguró.
Enfatizó de manera directa al público nicaragüense que, cuando se sientan avasallados por el sistema bancario nacional, recurran a la Superintendencia de Bancos y otras instituciones financieras en Nicaragua.
“No necesitan una gran cantidad de recursos para poder pelear con un banco. Esta ley, de manera gratuita, garantiza que la Superintendencia de Bancos se una a la defensa de los derechos del consumidor de servicios financieros y los defienda frente a las prácticas abusivas que aplica la banca a los usuarios”, afirmó.
Otro punto que abordó el diputado Wálmaro Gutiérrez es que, desafortunadamente, en la banca nicaragüense existe un sistema “cartelario”, en el que todos se coluden para aplicar prácticamente las mismas tasas de interés para los créditos.
“Sin embargo, ya la Superintendencia de Bancos tiene un mandato de ley para intervenir y romper con esa lógica de prácticas monopólicas y anticompetitivas que siempre van en perjuicio del usuario de servicios financieros. Por eso es que esta es una reforma novedosa”, indicó.
“Cuando honras un crédito, quedás manchado en la central de riesgos, y pasan años. Pero ya no, ahora tiene una obligación de ley el banco de que no debe pasar más de dos meses, tras pagar el crédito, para que el usuario esté limpio en esa central de riesgos”, agregó.