Managua. Consejo de Comunicación y Ciudadanía

Los Copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, saludaron este miércoles, a todas las familias nicaragüenses en ocasión de celebrarse la noche buena y la navidad, expresando que son días para estar unidos y pedir por la paz a nivel mundial.
El mensaje fue leído por Rosario, durante su alocución cotidiana a través del Canal 4 de Televisión.
Queridas familias:
Estos son días para celebrar el gran poder de Dios y el amor que nos da cada día a través de la vida que debemos hacer buena, con sabiduría, serenidad y pleno conocimiento de nuestra misión en este plano de existencia.
Estos son días para nacer y renacer en el gran espíritu que nos anima y alienta a ser mejores.
Estos son días para reunirnos, para encontrarnos, para bendecir, y para invocar en ferviente plegaria, al Dios de todas las victorias, clamando por paz y bien, por paz y seguridad, por paz, tranquilidad y alegría para todas las familias que somos comunidad humana.
Estos son días para, desde el profundo cariño y los deberes y responsabilidades que todos tenemos, trabajar por el fin de toda guerra, toda agresión, todo lo que nos destruya y todas las miserias que debemos superar de la mano de Dios.
Estos son días para unirnos en clamor universal por la paz y desde nuestros hogares, familias y comunidades pedir a Dios, con todo nuestro corazón, que cese el odio, que cese la avaricia, la codicia y el afán de dominio, y que se apliquen las enseñanzas de todos los profetas y del pastor de pastores, nuestro Cristo Jesús, que vive y reina por los siglos de los siglos.
En milagrosa unión, en prodigiosa cultura de familia e ideales y valores derivados del amor supremo entre unos y otras, deseamos a todas las familias nicaragüenses, a las familias en el mundo, paz, paz, paz, encuentro, cariño, suprema reconciliación, para vivir libres de todo mal, particularmente de la desgracia del egoísmo que esclaviza, y de la insolencia del odio, que mata.
Bendecidos celebramos en esta Nicaragua nuestra, cristiana, socialista y solidaria, el gran amor de Cristo Jesús y su ejemplo imperecedero de humildad y vitalidad, en la gran hermandad de nuestra comunidad planetaria.
A las madres, a los hijos, a las familias que el tiempo ha separado, deseamos tranquilidad y fuerza para construir unidad.
A quienes en esta noche que debemos hacer buena recordamos a nuestros familiares, ya en otros planos, deseamos el triunfo de esa intensidad de cariño Verdadero, con el que somos capaces de construir los mejores tiempos, para todos.
Que escuchemos todos la canción de la alegría el canto cierto del que espera y construye los nuevos días.
Abrazos a todos, compañeros, de familia a familia y como gran familia nicaragüense.

Firmamos este saludo, vigoroso y victorioso, de amor nicaragüense, por gracia de Dios, Daniel y yo, y toda nuestra familia. De verdad, de verdad, nos sentimos orgullosos del favor que nos dan, de trabajar por el bien común, de servir a todos, por el bien de todos.
Que tengamos una noche de unión de familia, de alegría, y una noche para concentrarnos en el gran mensaje del pastor de pastores : “Amaos los unos a los otros”, y que todo sea mejor para todos. Abrazos grandes.