Lhasa, China. Prensa Latina

Autoridades locales informaron este miércoles sobre 46 mil 500 evacuados y 646 réplicas tras el terremoto de magnitud 6.8 en la escala de Richter, en el condado de Dingri, Región Autónoma china de Xizang (Tíbet).
Hong Li, vicepresidente del Comité del Partido Comunista y director del Departamento de Gestión de Emergencias de esta región, reiteró que el sismo dejó un saldo de 126 muertos y 188 heridos.
El funcionario enfatizó que hasta las 12:00 hora local de este miércoles se reportaron 646 réplicas, la mayor de ellas de 4,4 grados en la escala de Richter.
Aumenta a 126 cifra de muertos por el terremoto en China
Según el reporte, los equipos de rescate siguen trabajando bajo condiciones difíciles para brindar ayuda y garantizar la seguridad de la población afectada.
Las autoridades locales también se centran en atender las necesidades de los evacuados y restaurar los servicios esenciales en las áreas impactadas.

De acuerdo con la información oficial, todas las carreteras dañadas por el terremoto en el condado de Dingri se arreglaron rápidamente, se restableció el suministro de energía en el lugar y en muchas ciudades y pueblos afectados ya se recuperaron las señales de comunicación.
Previamente se conoció que más de 14 mil personas, entre efectivos del Ejército, policías, bomberos, guardabosques, líderes del Partido Comunista y voluntarios, participan hoy en el rescate y la asistencia en el Tíbet.
Las autoridades locales y regionales desplegaron 26 equipos médicos compuestos por 581 profesionales y 107 ambulancias para la atención y traslado de las víctimas.
Los esfuerzos se concentran también en la restauración de infraestructura dañada, ya que el sismo provocó el colapso de más de tres mil 600 viviendas.
En cuanto a la asistencia a los damnificados, se enviaron más de 428 mil artículos de primera necesidad, incluyendo tiendas de campaña, camas plegables, mantas, ropa de abrigo, generadores eléctricos, calentadores y alimentos.

CCTV informó que se trasladaron 81 vehículos de combustible hacia las áreas afectadas y se establecieron 187 centros de reubicación temporal con tres mil 705 tiendas de campaña, donde fueron alojadas 46 mil 525 personas.
Las autoridades aseguraron que las necesidades básicas de la población damnificada están garantizadas.
El sismo ocurrió este 7 de enero en el municipio de Cuoguo, condado de Dingri, Región Autónoma de Xizang (Tíbet), con una población de unas seis mil 900 personas, a menos de 20 kilómetros del epicentro.
Expertos advirtieron sobre las dificultades extremas que enfrenta el operativo de rescate tras el terremoto, como la altitud promedio de cuatro mil 500 metros en el área, el bajo nivel de oxígeno, el frío intenso de -18 grados Celsius y los fuertes vientos.

Frío afecta labores de rescate
Los equipos de rescate también trabajan a contra reloj para instalar tiendas de campaña para los residentes reubicados en una zona donde se prevé que las temperaturas desciendan hasta los 17 grados bajo cero cada una de las noches de esta semana.
Un experto advirtió que las bajas temperaturas representan un gran desafío para las operaciones de búsqueda y rescate. Los equipos de emergencia y gestión de desastres trabajan contra reloj para localizar a más personas atrapadas en el distrito de Dingri y las demás áreas afectadas.
Gao Mengtan, investigador de Instituto de Geofísica de Administración Sismológica de China, explicó:
“El frío extremo en esta zona podría suponer un gran reto para las operaciones de rescate de emergencia. A menudo hablamos de las 72 horas doradas, lo que significa que en un plazo de tres días, los supervivientes atrapados tienen una mayor probabilidad de sobrevivir si son rescatados. Sin embargo, dadas las temperaturas excepcionalmente bajas de esta zona, las víctimas atrapadas pueden no ser capaces de mantenerse con vida durante tanto tiempo debido al frío, por lo que los requisitos de tiempo para el rescate son más estrictos que en otras regiones. Por lo que podemos ver de la situación actual, las aldeas cercanas a las zonas gravemente afectadas se componen principalmente de edificios de una sola planta o, como máximo, de dos plantas. Esto podría hacer que las operaciones de rescate sean más fáciles. También podemos ver en las imágenes de televisión que el transporte se ha visto algo afectado. Todavía no sabemos si hay deslizamientos de tierra o flujos de lodo a gran escala, y con montañas cubiertas de nieve cerca, existe incertidumbre sobre posibles avalanchas. Si esto ocurre, también afectaría las operaciones de rescate de emergencia”.
Mima Ciren, oficial técnico profesional del Sucursal de Xigaze, Brigada de Bomberos Forestales de Xizang explicó sobre las labores de rescate desde el epicentro del sismo.
“Nuestra próxima prioridad es visitar cada pueblo, ya que el área afectada es bastante extensa. Buscamos entender la magnitud del desastre en cada localidad y localizar a las personas atrapadas para preparar informes preliminares dirigidos al equipo de rescate principal.
Es difícil estimar cuántos residentes siguen esperando ser rescatados, ya que los pueblos están muy dispersos y en algunas zonas la comunicación es deficiente. Por ello, planeamos desplazarnos en vehículo a estas localidades para evaluar la situación. Quedan aproximadamente entre siete y ocho pueblos por inspeccionar, y estamos a punto de visitar cuatro de ellos. Continuaremos con las operaciones de rescate y evaluaremos los daños materiales sufridos por los residentes afectados. Durante las labores posteriores, podríamos enfrentarnos al riesgo de colapsos secundarios, ya que la mayoría de las casas aquí están construidas con tierra y ya no son estables”, dijo la bombero.

