Ambición insensata de EEUU causa peligrosa crisis mundial, denuncia Cuba

Ambición insensata de EEUU causa peligrosa crisis mundial, denuncia Cuba La Habana. Agencias

El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este lunes el grave deterioro de la situación internacional, con el riesgo real del uso de armas nucleares, debido a la ambición insensata del Gobierno de Estados Unidos.

Minutos antes de que cerrara la quinta sesión extraordinaria del Parlamento en su novena legislatura, el Presidente Díaz-Canel, dijo a los diputados que los tiempos que corren son intensos y desafiantes, pero que “eso no nos quita el sentido de la realidad”. Es –dijo–, una realidad marcada por desigualdades y desequilibrios que se acentúan dramáticamente bajo el reino del neoliberalismo, y por la posverdad.

“Desde el segundo semestre del año pasado veníamos alertando que el Gobierno de Estados Unidos impuso un cisma internacional, pretendiendo dividir al mundo selectivamente entre quienes estén dispuestos a someterse a la tutela impuesta desde Washington, por un lado, y los que están convencidos de su derecho soberano a la autodeterminación”, explicó el líder comunista.

“Las manifestaciones de esa ambición insensata no se han hecho esperar y las consecuencias ya se están pagando, especialmente en Europa. Están costando vidas y sufrimiento, y provocando un daño económico global cuyo desenlace es difícil de predecir”, denunció el Presidente cubano.

El mandatario cubano alertó que Estados Unidos está convirtiendo el escenario europeo en un destino de armamentos de toda clase. “No debe olvidarse que el volumen de armas nucleares que se concentra en unos pocos países tiene la capacidad de destruir el planeta varias veces”.

El escenario de 1990, cuando los Estados Unidos disfrutaban de una supremacía hegemónica singular, tras el colapso del campo socialista en Europa, no es el de hoy y sería una equivocación peligrosa pretender imponerlo por la fuerza, agregó.

Cumbre excluyente e inútil

El mandatario cubano reiteró que desde Washington han convocado para el próximo mes a “una reunión que curiosamente están llamando Cumbre de las Américas, a pesar de que excluye a algunos países”, en la vieja pretensión neocolonial de los Estados Unidos dirigida a fragmentar y debilitar esta parte del mundo, como vía para preservar el poder hegemónico del imperialismo.

“Ocultaron hasta último momento la naturaleza selectiva y discriminatoria de la convocatoria con el claro propósito de evadir en todo lo posible la natural incomodidad de los Gobiernos de la región, pues muchos rechazan las exclusiones caprichosas. Se conocen las gestiones ingentes y desesperadas que Estados Unidos han debido desplegar para evitar el reclamo de que fuera un evento inclusivo, representativo”, precisó.

“Quien asume el compromiso de acoger una reunión hemisférica, debe tener la capacidad y valentía de escuchar a todos, desde el Ártico hasta la Patagonia; de oír criterios discrepantes; de disponerse a deliberar con argumentos sólidos, no con imposiciones o evasiones; de encarar la verdad por dura y desagradable que le parezca. Se descalifica para servir de anfitrión el país incapaz de dar cabida a todos”, advirtió Díaz-Canel.

Ya se sabe, expresó, que en ese encuentro cumbre no se va a discutir o aprobar nada sobre la desigualdad económica y social; o sobre la creciente marginalización en la región; ni se hablará sobre el papel de la OEA en orquestar un golpe de estado en Bolivia; ni se adoptará decisión alguna que verdaderamente impulse las aspiraciones de democracia, inclusión y respeto que merecen los pueblos de América.

Tampoco se profundizará en las razones por las que Estados Unidos y América Latina están entre las regiones más perjudicadas por la pandemia de COVID-19, sostuvo.

“Ninguno de los argumentos propuestos por el Departamento de Estado se propone avanzar con acciones prácticas en la lucha contra el racismo, a favor de los derechos de la mujer y para paliar la situación incierta de los inmigrantes”, expresó el Presidente de Cuba.

“No se debatirá sobre la manipulación ejercida por el Gobierno estadounidense en relación con el tema migratorio, que es utilizado con fines desestabilizadores contra Cuba, al tiempo que se lleva a cabo una política ilegal basada en medidas coercitivas y unilaterales. Incentiva la migración irregular, a la vez que se incumplen deliberadamente los compromisos y los acuerdos vigentes en esta materia”, denunció.

De igual modo, dijo, no se prevé discusión sobre el nefasto impacto en las sociedades del comercio de armas, ni el cáncer del narcotráfico, ni del terrorismo, incluyendo el terrorismo de Estado. No habrá pronunciamientos sobre las medidas coercitivas y su uso contra los países de la región como armas despiadadas de agresión, ni se reconocerá el derecho de puerto Rico a la independencia, ni de Argentina a las Islas Malvinas, afirmó Díaz-Canel.

“El presidente de Estados Unidos disfrutará de una fotografía y usará la Cumbre dentro de sus campañas internas, pero poco recordará, horas después, lo que allí hay sucedió”, aseguró y comentó que la reunión parece identificarse con la OEA, “cargará así con el mismo desprestigio y descalificación moral que acompañan a esa organización”.

Usará la Cumbre para sus campañas de política interna, especialmente en la Florida, pero “pocos recordarán horas después lo que ahí sucedió o el sentido de los documentos que con lenguajes y conceptos estadounidenses se pretende adoptar”, aseguró Díaz-Canel.

La reunión parece identificarse con la OEA, y “cargará con el mismo desprestigio y descalificación moral que acompañan a esa institución”, sentenció.

Conquistar toda la justicia

“No someterse a la hegemonía del imperialismo, nadar contra la corriente tiene consecuencias: el bloqueo y su recrudecimiento es una de ellas. Este sistema cruel pretende eliminar el socialismo como alternativa y procura la regresión al capitalismo, intenta limitar la acción del Estado, entorpecer y obstaculizar sus políticas para promover y garantizar los derechos, alimenta contradicciones y errores internos, y trata de imponer una visión colonizadora de los derechos”, explicó el mandatario.

A pesar de ello, dijo, reafirmamos la convicción de que en difíciles condiciones económicas, el Estado cubano mantendrá como fin garantizar la igualdad efectiva y el disfrute del ejercicio de los derechos y el cumplimiento de los deberes, entre otros principios.

El primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, clausura la quinta sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su novena legislatura, desde el Palacio de las Convenciones de La Habana.

También resaltó que una de las mayores incertidumbres actuales según la FAO es el riesgo a la inseguridad alimentaria en todo el planeta, probado por esta organización con el deterioro de la capacidad de los países hace siete años para alimentar a su población.

Esta dramática realidad es una de las más graves consecuencias de los desequilibrios generados por el neoliberalismo, que tantas veces alertó Fidel y sus históricas reflexiones, por lo que no nos sorprende. “Hay conciencia y proyecciones para enfrentarlo”, orientó.

Conscientes de estas realidades –sostuvo Díaz-Canel– “desarrollamos las relaciones internacionales sobre la base de principios y con pleno apego al derecho internacional. Comprometidos con la paz, con la justicia y con el derecho a la plena independencia, el desarrollo y la seguridad de todos los países, en especial los del Tercer Mundo, que son los más amenazados. Así defendemos nuestras posiciones en los organismos internacionales con plena independencia, coherencia y responsabilidad. La política exterior de Cuba continuará teniendo como prioridad la batalla incesante contra el bloqueo económico de los Estados Unidos, así como su denuncia en todos las instancias y los rincones del planeta”.

Añadió que las relaciones de amistad y cooperación con todos los países latinoamericanos y caribeños son ejemplo de la integración regional sobre la base del proyecto de la unidad en la diversidad.

Recordó que persisten los intentos del Gobierno de Estados Unidos de borrar el ejemplo de resistencia creativa de Cuba del mapa de América. “Por eso no nos invitan a la mesa que les toca servir. Somos una boca insumisa, y no somos la única.

“No existe razón alguna para el castigo, la sanción, el odio contra un pueblo noble, amoroso y alegre como el cubano. Llevan 63 años naufragando de derrota en derrota. Los hemos derrotado en todos los terrenos, no por ser más, porque no lo somos; no por tener más armas, porque no las tenemos, sino porque nos sostienen ideas justas, porque amamos el amor y no el odio. Conquistar toda la justicia es la consigna y el horizonte. La unidad que se afirma en la diversidad es el camino. Los tiempos siguen siendo complejos, pero ya estamos entrenados, firmes y convencidos de que hasta la victoria siempre”, concluyó.

El líder cubano también denunció la campaña incesante del imperialismo con el objetivo de destruir a la Revolución. Recientemente, dijo, han desatado una campaña alegando que en Cuba se condena a menores de edad, en referencia a una parte de los vándalos que fueron procesados por su participación en el intento de golpe de estado realizado en Cuba en julio del año pasado.

Desde la embajada de Estados Unidos en La Habana se trata de reavivar lo ocurrido el 11 de julio del pasado año y se construyen versiones infames del juicio a los agresores de actos de violencia. En el colmo del cinismo, en el país que posee el récord mundial de encarcelamiento a niños y niñas, se nos acusa de haber juzgado y condenado a menores de 16 años, señaló el líder cubano, denunció el Presidente de Cuba.

Afirmó ante Cuba y el mundo “que en Cuba no se encarcela a menores de 16 años, que los juzgados por los hechos del 11 y 12 de julio contaron con las garantías procesales que contemplan las leyes cubanas, por lo establecido en la Constitución. Somos un Estado socialista de derecho que tiene derecho a existir”, subrayó.

Eso es exactamente –continuó– lo que nuestros adversarios se niegan a aceptar. “Ahora, ciegos de frustración, el imperio y sus asalariados acuden a viejas prácticas de ataque, con modernas técnicas de guerra no convencional. Nos ponen etiquetas y retoman los infames caminos del odio con constantes llamados a acciones vandálicas, de aliento al terrorismo. En el afán de crear un tema de inseguridad ciudadana no se esconden para sus convocatorias en distintas plataformas de internet, como no alcanzan a matarnos gritan en el ensayo para recibir el cheque”, acotó el mandatario.

Lo intentaron todo –recordó– para que fracasara la convocatoria a la movilización para el pasado Primero de Mayo. “Creyeron que muy pocos responderían. Todavía no salen de su asombro y andan pidiendo datos para entender la respuesta aplastante del pueblo”, señaló.

“El mismo pueblo que diariamente critica lo que hacemos mal o no hacemos, que se indigna con las chapucerías, la insensibilidad, la desidia y el burocratismo, ese mismo pueblo, desfiló, arrolló en conga y levantó carteles de apoyo a la Revolución. No se trata de decir una consigna, sino una convicción que siempre estará acompañada de un principio: Todo desde el pueblo, con el pueblo y para el pueblo”, exclamó Díaz-Canel.

Mercenarios no saben de Patria

Díaz-Canel destacó los grandes valores del pueblo cubano se han dejado ver en estos días durante la tragedia ocurrida en el hotel Saratoga.

A propósito, recordó “las escenas de personas que a riesgo de sus propias vidas corrieron a auxiliar a las víctimas de la explosión en los primeros minutos. El acto solidario y altruista de esos los héroes anónimos que acudieron a donar sangre; los heroicos bomberos, los rescatistas, los choferes de ambulancias, los que pasaban casualmente y prestaron sus carros para trasladar a los heridos, los consagrados trabajadores de los hospitales, los imprescindibles especialistas de la medicina y la enfermería, la prensa honesta e infatigable que no se movió del lugar para no perder cada detalle”.

En cada una de esas personas –afirmó– se resume lo mejor “del ser nacional, del cubano natural que hemos defendido también en estas leyes de la cultura que hemos aprobado hoy”.

Quinta Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su IX Legislatura, desde el Palacio de las Convenciones de La Habana.

Todo lo antes descrito contrasta enormemente –continuó el presidente cubano–”con las cenizas de los odiadores que en estos días de incertidumbre y dolor han contaminado las redes con mensajes de profundo desprecio hacia las autoridades, pero también hacia los ciudadanos”.

“En cuanto a quienes han querido lucrar con ese dolor, solo digo que no vamos a gastar palabras en personas que entierran cada vez más su credibilidad en el odio de las mentiras. Jamás un mercenario entenderá a un patriota, quien pone precios a sus ideas está incapacitado a entender a quienes tienen el valor de sostener y defender las suyas”, recalcó.

“Cuba ha vivido su duelo sin estridencias, pero no ha dejado de sentirlo. Lo hizo desde antes del decreto con el que lo oficializamos y no ha dejado de sentirlo en los días posteriores. En cuanto a los que han querido lucrar con ese dolor, no vamos a gastar más palabras en personas que entierran cada vez más su credibilidad en el lodo de la mentira”.

Sentenció que en la Cuba que salva vidas y rinde tributo a sus muertos, los que odian no cuentan. “Los hemos derrotado en todos los terrenos, no por ser más, porque no lo somos; no por tener más armas, porque no las tenemos; no por gracia o milagro divino, porque no nos creemos un pueblo elegido. Los hemos vencido porque nos sostienen ideas justas, porque amamos al amor y odiamos al odio”, concluyó el líder cubano.