Naciones Unidas. Agencias

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles por abrumadora mayoría la resolución que exige el cese inmediato del criminal, genocida y brutal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.
Pese a las intensas presiones, chantajes y amenazas diplomáticas ejercidas por la administración estadounidense, el proyecto de resolución presentado por la Isla Heroica obtuvo el respaldo mayoritario de la comunidad internacional con 130 votos a favor, frente a 17 en contra y 25 abstenciones.
Previo a la votación, el representante permanente de Nicaragua ante este organismo, Jaime Hermida, ratificó la posición firme, solidaria y consecuente del pueblo y Gobierno nicaragüense con Cuba.
Consultar atlas
Hermida señaló que la explicación de voto de Nicaragua se fundamenta en los principios y valores de todos los pueblos y de la humanidad entera, expresando su profundo rechazo no solo a que se mantengan, sino a que se recrudezcan las injustas acciones y medidas coercitivas contra Cuba.
En este sentido, reafirmó que Nicaragua vota de manera fiel y consecuente a favor de la resolución que exige poner fin a todas las formas de agresión y bloqueo contra la invicta e invencible Cuba.

Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Cuba no retrocederá ante las presiones de Estados Unidos y respaldó la actuación de la delegación de la Isla en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
“Cuba no retrocederá, y menos aún frente a presiones y órdenes yanquis”, escribió el mandatario en la red social X, donde felicitó al canciller Bruno Rodríguez Parrilla, al representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, y a los demás integrantes de la delegación por su actitud frente a lo que calificó como “el irrespeto, la arrogancia y la prepotencia imperial”.
En otro mensaje, Díaz-Canel recordó que la sede de la ONU es un espacio de igualdad soberana entre los Estados y afirmó que Cuba defenderá allí sus derechos, los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la dignidad de su pueblo.
Durante dos jornadas consecutivas en la sede del organismo en Nueva York, decenas de naciones alzaron su voz para rechazar la política imperial de asfixia y castigo colectivo contra el pueblo cubano.
Con esta votación, la mayoría de los gobiernos del mundo ratificaron su compromiso con el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la soberanía de Cuba.