Managua. Por Daniel Ortega, Copresidente de Nicaragua

El Copresidente Daniel Ortega aseguró que hoy en día los barcos, helicópteros y soldados de Nicaragua no están para atacar, sino para cuidar las fronteras, combatir el narcotráfico, rescatar a la población en inundaciones y emergencias, y proteger a los campesinos para que puedan trabajar en paz.
Durante el acto por el 46 aniversario de la fundación de la Fuerza Naval la noche del lunes, el Comandante Daniel recordó la historia del Arca de Noé para explicar que los primeros barcos del mundo se construyeron para salvar vidas de personas y animales, no para hacer la guerra ni destruir a los pueblos.
Palabras de Daniel
¡La Fuerza Naval! Lo primero que yo conocí muchacho, es que la Gran Fuerza Naval que se construyó en el planeta fue para salvar vidas, y no solamente las vidas de seres Humanos, sino también de los animalitos. Y, efectivamente, llegó el diluvio, y lograron salvarse miles de seres humanos y también aves, lograron salvarse animales del bosque.
Eso fue lo que yo aprendí, que la primera gran Fuerza Naval en el mundo no se construyó para matar, ni se construyó para hacer guerras, ni se construyó para destruir a los pueblos.
Pero leyendo un poco de lo que es la Historia de Nicaragua, fíjense bien en los detalles. Y no solamente la historia de Nicaragua, la historia de toda América Latina y el Caribe, donde el poderoso Reino de España construyó grandes barcos… ¿Para qué? Para venir a adueñarse de estas tierras, de estos pueblos, de sus riquezas; para venir a esclavizarlos, a colonizar a los pueblos.
Para eso se ocuparon las grandes embarcaciones, que luego navegaron desde las costas de Europa hasta las costas de estas tierras Indoamericanas, para esclavizarlas, para hacerse dueños de estas tierras.
La conquista española, ya pasando a lo que fue la apropiación, la dominación, la esclavización de estos Pueblos, después que desembarcaron de sus barcos Gil González Dávila y Andrés Niño, empezó. Y era la Europa, la Europa más culta, la Europa más avanzada, la Europa más desarrollada, esclavizando, y matando, y explotando, y robando, haciéndose dueña de todas estas Tierras.
Pero vino el otro imperio británico, no se quiso quedar atrás, y Gran Bretaña, Inglaterra, se dejó venir con sus barcos… ¿Para qué? Para hacerse dueño de la Costa del Caribe. Barcos para esclavizar.
Y el primer conflicto que resultó en una ocupación de Nicaragua, fue el desembarco en el año 1878. ¿Quiénes desembarcaron en ese momento? Ya los españoles andaban por todas estas tierras, entonces desembarcaron los alemanes. Desde Alemania se dejaron venir con sus barcos, porque se había dado un conflicto entre un ciudadano y un diplomático alemán, Paul Eisenstück.
El conflicto se dio en Managua, y ahí no había habido muertos, fueron reyertas, y no eran masivas, sino que fue entre el alemán y el nicaragüense. Entonces el Gobierno alemán exigió una compensación económica de 30,000 dólares y un Saludo Oficial a la Bandera alemana por parte del Ejército local.
Para esto, la armada imperial alemana, imagínense, desde aquellos lados navegando por 30,000 dólares, pero para imponer su poderío, como Imperio. Desplegaron 6 buques de guerra y los llevaron a Corinto y Greytown.
Desembarcaron las tropas en marzo de 1878, hasta que el presidente de Nicaragua aceptó los términos. Y el presidente era un connotado, cuyas familias todavía andan por ahí. El presidente era Pedro Joaquín Chamorro Alfaro. Y entonces él decidió hacer todo lo que decían los alemanes.
Este fue el presidente que gobernó durante los 4 años conservadores, desde el 1º de marzo de 1875 hasta el 1º de marzo de 1879. 4 años gobernó.
Luego tenemos otros desembarcos. Como decíamos, Inglaterra ocupó, se vino con sus barcos hasta la Costa del Caribe a robarle ese territorio a Nicaragua.
Pero luego vino la Revolución de Zelaya. Zelaya realmente fue un presidente con ímpetu revolucionario, que desarrolló muchas obras de progreso, en la Educación también, en todos los campos. Era el presidente que venía realmente a promover cambios profundos.
Pero, ¿qué le pasó a Zelaya? Los Estados Unidos de Norteamérica que estaban allá goteando todo el Continente a ver a quién se tragaban, no les pareció que Zelaya estuviera intercambiando con el Gobierno de Japón para construir el Canal por Nicaragua. ¿Por qué? Porque ese Canal lo querían para ellos los yanquis.
Entonces, derrocaron a Zelaya, y lo derrocaron con una Nota del Canciller de los Estados Unidos, la Nota Knox, donde le daban horas para que dejara el Gobierno, y que ya iban los barcos de guerra de los Estados Unidos para los puertos nicaragüenses. Y efectivamente eso pasó, nada más que Zelaya tuvo el valor de hacer esos cambios, de tratar de hacer el canal, pero no tenía fuerzas para combatir, y decidió irse de Nicaragua.
¿Y quién quedó al frente del Partido Liberal dando el combate? El General Benjamín Zeledón, ese Héroe Nacional que combatió a las tropas yanquis, que las enfrentó allá en El Coyotepe; que le ofrecieron que se rindiera y que iba a quedar bien él. Y él respondió con una carta que le envío a su esposa el 4 de octubre, que era el día del cumpleaños de Zeledón. Le mandó la carta a la esposa, donde le hacía ver que él no se iba a rendir, que primero muerto que traidor a su Patria, que traidor a su familia, que traidor a sus hijos.
Esa carta se la envió él a su esposa, la había escrito el día 3 de octubre, y el 4 de octubre era el cumpleaños de Zeledón, y el 4 de octubre lo asesinaron los vendepatrias junto con las tropas yanquis que lo andaban persiguiendo.
Para ese período, la marina de Estados Unidos ocupó puntos claves y convirtió el país en un protectorado de facto, controlando las aduanas y el sistema bancario.
Luego vino la segunda ocupación. ¿Por qué? Porque cuando el General Sandino se negó a firmar el Pacto del Espino Negro, entonces las tropas yanquis estaban allí firmando con Moncada, y Moncada dando la firma donde le entregaba el País a los yanquis. Entonces, ahí Sandino dijo: ¡Ni me vendo, ni me rindo, jamás!
Y vinieron más barcos norteamericanos, para combatir a Sandino; incluso trajeron helicópteros, porque Sandino les estaba dando duro, y ya con los helicópteros Sandino lo que hizo fue enmontañarse y ya no darles blanco.
Porque Sandino los tenía derrotados y ya tenía prácticamente ocupado el cuartel de los yanquis en Ocotal, y los yanquis empezaron a pegar gritos, que les mandarán helicópteros, que les mandarán helicópteros, porque los iban a acabar. Entonces empezaron a llegar los helicópteros, por cantidades.
Entonces Sandino dijo, mejor nos retiramos, aquí estamos librando realmente una guerra ya, que es guerra de posiciones, que no la vamos a poder ganar con los helicópteros encima, y nos vamos a la montaña, y que nos vayan a buscar a la montaña, y ahí los queremos ver. Y pasaron 8 años buscando cómo acabar con el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. ¡Y no pudieron! Al final tuvieron que retirarse derrotadas las tropas yanquis de Nicaragua.
Aquí están estos datos de lo que fue el primer desembarco e incursión formal de los ingleses en territorio nicaragüense. Ocurrió en 1633, cuando el Capitán inglés Sussex Camock llegó a Cabo Gracias a Dios, en la Costa Caribe, para establecer una colonia comercial y alianzas con los Indígenas. Esto fue en el año 1633 y ahí instalados los ingleses, lógicamente.
Se sentaron las bases de la presencia británica; facilitó la llegada de piratas y comerciantes, dando origen a asentamientos en la zona; marcó el inicio de una larga alianza, entre los ingleses y el pueblo miskito, que duró más de un siglo, hasta que llegó Zelaya, y Zelaya acabó con esa alianza.
Luego, otros barquitos que vinieron aquí. Vino William Walker, que vino en barco. Fíjense, todos estos movimientos que hacen las potencias sobre paisitos como Nicaragua, todos en barcos y con buen armamento.
Y llegó William Walker al Puerto de El Realejo, el 16 de junio de 1855 en el Puerto de El Realejo, cerca de Chinandega y León, con una fuerza inicial de 57 “Inmortales”.
Propósito inicial: Involucrarse en el conflicto armado interno invitados por los demócratas, para luchar contra el gobierno legitimista, los conservadores. Consecuencia de su presencia: toma del poder.
Tras avanzar en el conflicto, Walker logró manipular la situación política y se autoproclamó presidente de Nicaragua en 1856. Medidas impuestas: Legalizó la esclavitud, confiscó tierras y trató de imponer el inglés como idioma oficial.
Pero esto los nicaragüenses con dignidad no se dejaron oprimir y empezaron a combatir; a combatir bajo el mando de un nicaragüense que no tenía grandes instrucciones, grandes especialidades, pero que tenía coraje, el General José Dolores Estrada, y ahí se fueron organizando y se fueron dando las batallas, las batallas famosas, y ya estamos entrando en las fechas de las Fiestas Patrias, 14 de Septiembre que es la celebración magna, porque es donde se derrotó a un Ejército que realmente era más poderoso, que tenía mejor armamento.
Y ahí en San Jacinto, en esa hacienda, reforzados con los Indios Flecheros de Matagalpa, ahí juntaron fuerzas y empezaron a hacer resistencia a las tropas yanquis que iban avanzando, iban avanzando, y el Jefe de la tropa yanqui era un Coronel, un Coronel de carrera.
Y ahí es donde se produce ese hecho extraordinario, donde la fuerza de obreros, de campesinos, de indígenas, que era una fuerza pequeña, está detrás de los corrales defendiendo para que no se tomen la Hacienda. Y los yanquis van avanzando, porque tienen armas automáticas, porque tienen más capacidades militares para operar, van avanzando, van avanzando.
Pero un soldado, un soldado humilde, no tiene cartuchos ya para disparar, y los cartuchos que tenían los combatientes de San Jacinto eran para fusiles de un solo tiro, no eran fusiles de repetición que podían tener una buena cantidad; entonces, volaban un tiro, se quedaban sin tiros, y eso le pasó a Andrés.
Entonces Andrés, en lugar de salir corriendo, agarró una piedra de los corrales de San Jacinto y se la dejó ir a un gringo que iba saltando, y lo derribó. Y eso sumado a la muerte de Byron Cole, que era el Coronel que jefeaba la tropa yanqui ahí, un Coronel, preparado, entrenado, en el combate muere Byron Cole, y el remate lo dio Andrés. Y tuvieron que salir huyendo ya.
Y luego, en retirada, en retirada, en retirada, en retirada, hasta ¿qué? A buscar los barquitos que le mandaban de los Estados Unidos a rescatarlos ahí en la zona de San Juan del Sur, en toda esa zona, y donde algunos de ellos estaban haciendo resistencia todavía en una escuela, y un maestro agarró una tea y se fue con la tea y les pegó fuego, y ahí salieron a buscar los barquitos. Y salieron huyendo de Nicaragua hacia los Estados Unidos, donde los recibieron como héroes, lógicamente.
Luego, fíjense, cuántas potencias han desembarcado tropas aquí en Nicaragua, ¡cuántas Potencias! Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, tres Potencias ahí, ¿no se me escapa otra ahí? Tres potencias.
¡Ah, España! ¡España ni se diga! España nos había arrasado ya, a pesar de la resistencia de Diriangén. España dominó tres siglos, hasta que al final vinieron las rebeliones en los Pueblos; las rebeliones en México, el Grito de Hidalgo. Hidalgo, un cura que gritó por la independencia.
Ya a esas alturas Bolívar los estaba derrotando en todo el subcontinente del Sur de Nuestramérica, y al juntarse las Fuerzas de Bolívar, el Ejército Libertador de Bolívar y coincidir con la lucha, la resistencia del pueblo mexicano; es decir, los países grandes, en medio Centroamérica, en Centroamérica hubieron sus rebeliones; pero lo que realmente permite que Centroamérica se independice de España, es la apaleada que le pegaron a España en el Sur de Nuestramérica, con Bolívar, y en México. Y como nosotros somos paisitos pequeños aquí en medio, eso facilitó que se declarara la Independencia.
Hubo más de un vendepatria que quería, que, como en México los españoles querían dejar allí al Imperio de Iturbide, entonces que se aliaran con el Imperio de Iturbide los centroamericanos. Pero no se aceptó, no se aceptó.
Pero bueno, fíjense qué cosa… ¿Cuántos años han pasado? ¿Cuántos barcos se han utilizado desde aquellos años de los que hemos hablado ahorita? ¿Cuántos se han utilizado para la vida, y cuántos se han utilizado para la muerte? Se han utilizado más para la muerte que para la vida. Y vemos cómo el enloquecimiento criminal hace que sigan armando grandes barcos, con mayor armamento, para continuar matando, para continuar matando, para continuar matando.
Nosotros tenemos que seguir defendiendo el principio de que los barcos, las fuerzas navales, deben ser para la vida, deben ser para auxiliar a los pueblos cuando hay inundaciones enormes, para salvar a la gente que está encerrada en una islita y a punto de ahogarse. Como lo hemos hecho, como lo han hecho ustedes, queridos compañeros.
Esta es una Fuerza Naval que no está para andar matando, sino más bien para andar salvando vidas, y lógicamente también tiene que proteger la soberanía del país. ¿Qué significa eso? Que no se hagan dueños de nuestras islas, de nuestras fronteras, los narcotraficantes. Porque aquí hemos sabido combatir a los narcotraficantes.
Y con los países que hemos tenido algunas diferencias en cuanto a lo que son los límites marítimos, hemos logrado resolverlos por la vía pacífica; es decir, recurriendo a la corte, recurriendo a las Autoridades correspondientes, y son ellos los que han fallado, y hemos respetado esos fallos. Es decir, no ha habido una guerra aquí por disputarnos espacios marítimos, sino que más bien todo se ha ido resolviendo por la vía pacífica.
Yo diría que, una de las más grandes victorias pacíficas que hemos logrado en ese campo, es que nosotros alegábamos y ante las Autoridades Internacionales alegábamos y demandábamos esas 90,000 millas en total, ¡imagínense qué extensión!
Y eso, bueno, de repente parecía que ya íbamos a chocar, porque el país con el cual estábamos disputando esa enorme extensión territorial es un país muy poderoso militarmente, y ahí andaban continuamente con sus barcos de guerra, aun cuando no tenían derecho a hacerlo.
Pero ahí estaban también los barcos de la Fuerza Naval de Nicaragua, que no salían huyendo; ellos llegaban allí para que saliéramos huyendo, pero no salieron huyendo. Y no hubo un solo muerto. Hasta que vino el resultado de la Corte y que dio a Nicaragua, ¿y ahora esas aguas quiénes la cuidan? La Fuerza Naval y la Fuera Aérea las cuidan, y no ha habido mayor conflicto.
Entonces, qué mundo este, que todavía no entendemos, o no quieren entender los imperialistas de la tierra, que hay que construir el Arca de Noé. Tenemos que construirla todos… ¿Cómo? Con el compromiso de que ya se dejen de estar utilizando barcos para guerras, para bombardear, para asesinar.
Eso sería lo que traería una paz, una paz en el mundo; es un reto que tiene la humanidad, sí, pero es un reto donde los mayores responsables de que esta situación se vaya superando y no que se vaya incrementando con más armamento de guerra para ir a matar a otros.
Ahí lo que necesitamos es, unirnos, unirnos, unirnos, unirnos, en una lucha por la paz, por la paz. La guerra no lleva a ningún lado, más que a destrucciones, a muertes, dolor.
La paz la estamos viviendo aquí en Nicaragua, y todos los nicaragüenses saben que, con la paz hay más trabajo, con la paz hay más capacidad para construir viviendas, para construir carreteras, para construir hospitales, para construir escuelas. Todo lo que se ha logrado construir en estos años de paz, nunca se había logrado construir en los años en los que no había paz en Nicaragua.
Y yo diría que, hoy más que nunca tenemos que seguir luchando por la paz, la paz, que es la que va a hacer la gigantesca obra de Noé. El día que tengamos paz en el mundo, entonces ya podremos desarrollarnos mejor, crecer mejor, y erradicar el odio.
Hoy, queridos hermanos, queridos compañeros de la Fuerza Naval, sabemos que ustedes trabajan duro; el trabajo de los soldados, de los militares que luchan por la paz, es mucho más complejo, mucho más difícil que el trabajo de aquellos soldados que los están mandando a matar y a que los maten.
Así es que, en este Día del 46 Aniversario de la Fundación de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, hermanos, compañeros, abrazos para todos ustedes, abrazos y bendiciones para sus familiares, abrazos y bendiciones para sus comunidades.
Yo estoy seguro que, en las comunidades donde hay un soldado, donde hay un compañero de la Fuerza Naval o un compañero de la Fuerza Aérea, estoy seguro que esas comunidades se sienten orgullosas. Porque no ven a esos helicópteros como pasaba en la época del dominio imperialista, no los ven asesinando, sino más bien rescatando, ayudando, sacando enfermos.
Igual, la Fuerza Naval, igual las fuerzas terrestres que cuidan a los productores para que no hallan delitos, para que no hallan robos. Hoy más que nunca un productor de café, un productor de arroz, se siente seguro, y eso le permite a él invertir más, y eso le permite a él darle más trabajo a la gente.
Y cuanto más trabajo tengamos, más capacidad va a tener el país de seguir cumpliendo con ese objetivo: Erradicar la Extrema Pobreza, erradicar el hambre, erradicar las enfermedades que antes no eran atendidas, o si no tenían que ir a una clínica o a un hospital a pagar para que los pudieran atender. ¡Eso se acabó! Aquí la salud es gratuita, aquí la Educación es gratuita, aquí la lucha contra la pobreza la estamos desarrollando todos.
Y a ustedes, hermanos, en este acto de la Fuerza Naval les decimos: vamos adelante, sigamos adelante, sigamos adelante, que juntos venceremos, venceremos, y la Fuerza Naval es un componente fundamental en esta Lucha.
¡Que viva la Fuerza Naval de Nicaragua!
¡Que vivan los compañeros y compañeras!
¡Que viva el Pueblo Presidente!
¡Sandino vive… La Lucha sigue!
¡Sandino vive… La Lucha sigue!
¡Sandino, ayer, hoy y siempre!
¡Venceremos!