Managua. Rosario Murillo, Copresidenta de Nicaragua

Siempre también con el corazón lleno de cariño y solidaridad, en este caso con el pueblo hermano de Venezuela, con quien tanto hemos compartido a lo largo de la vida y que hoy está viviendo esta enorme tragedia.
Y nosotros, rogando a Dios por consuelo para las familias que han perdido seres queridos, para las miles de familias que tienen también seres queridos, heridos, convaleciendo, y luego, por aquellos hermanos que todavía podrían estar atrapados en los escombros, como decimos nosotros aquí en Nicaragua, y para quienes pedimos paciencia, pero también confianza en Dios.
Estamos, decimos nosotros, en todas las dimensiones: en la celebración de la alegría, y la celebración de nuestra eterna, permanente, gran hermandad y solidaridad con los pueblos que sufren.