Managua. Por Rosario Murillo, Copresidenta de Nicaragua.

Queridas familias de nuestra Nicaragua bendecida con la fuerza de la paz. Nuestro triunfo, nuestra victoria, tanta lucha, tanto que hemos entregado al universo, nuestra victoria y nuestro triunfo es la paz. Es tener concordia, armonía. Es trabajar juntos. Es trabajar unidas. Es avanzar, caminando las rutas de paz y bien, como hijos de Dios, obedeciendo el mandato de nuestro Príncipe, Cristo Jesús.
Vivir en paz, vivir con amor, con fe, con esperanza, en solidaridad, en hermandad; vivir tranquilos, vivir más allá del odio que algunos pregonan.
Pero también, gracias al Padre Celestial, “a palabras necias, oídos sordos”, y avanzar con el alma, avanzar desde el corazón, avanzar desde tanto heroísmo, que es vigor y gloria del pueblo nicaragüense. Avanzar construyendo el porvenir, y avanzar luchando contra la pobreza. Porque las familias nicaragüenses merecemos vivir tranquilos, merecemos vivir con los espacios abiertos al trabajo, la seguridad y la paz. ¡Siempre Más Allá, todos juntos!
Y este mes de abril, abril quedó grabado, es de lucha por la paz, y es para seguir venciendo. Abril y vamos adelante. Abril con toda esa fuerza de espíritu que nos caracteriza, a Nicaragua y a las y los nicaragüenses.
Abril, para seguir triunfando. Abril, abril, Nicaragua triunfa en paz y unidad! y cómo hemos hecho valer la paz en nuestra Nicaragua Bendita, el amor, la paz, la confianza en Dios, la certeza de que vamos adelante con generosidad, con bondad, en hermandad cristiana, socialista y solidaria.
Y precisamente este fin de semana de celebración del Día Nacional de la Paz vamos a estar caminando. Mañana sábado en toda nuestra sagrada geografía, caminando para reafirmar, reasentar, resguardar la paz que tanto merecemos; supremo don de Dios que no podemos violentar, que nadie puede atreverse a violentar.
En aquellos duros días, decíamos: ¡con la paz no se juega! Y hoy lo repetimos en grande. Es que con la paz no se juega. Es pecado, es sacrilegio profanar la paz. Es la verdad, es la pura verdad y todos lo sabemos.
Por eso, al agradecer al Padre por la victoria que es la paz, al agradecer al Padre por esta Nicaragua que triunfa en paz y unidad, al agradecer al Padre por tanto espíritu, tanta fortaleza, tanto amor, tanta certeza, tanto cumplimiento del juramento cristiano de amarnos los unos a los otros; al agradecer al Padre, sabemos que vamos adelante y que nuestro compromiso es jamás violentar la paz. Compromiso de esta tierra bendecida con tanto vigor, gloria, heroísmo, compromiso de todas, ¡por el bien de todos!
Un fin de semana que celebra y que honra a Dios en la alegría de vivir tranquilos, seguros, en concordia, en paz, y siempre más allá de cualquier maldad. Siempre más allá del odio, que no existe, no tiene lugar en esta patria bendita. Siempre más allá de todo aquello que nos separe. Siempre fortaleciendo la unión, siempre celebrando la unidad. Porque nicaragua triunfa, en paz y unidad.
Vamos a celebrar 47 años de nuestro triunfo revolucionario, y sabemos que, con el favor de Dios, siempre Dios adelante, en nombre de Dios, con su favor, para su gloria, vamos adelante. Siempre luchando para dejar atrás la pobreza en todos los campos; la precariedad de espíritu, que no debe existir entre nosotros; la pobreza material, e instalando más y más derechos para todos, con la fuerza, la fortaleza de todos.
¡Vamos Adelante! Aquí todos vivimos luchando para vencer, la precariedad en todas sus formas, la pobreza en todas sus formas. Es nuestro ese porvenir que todos juntos estamos construyendo, que todos juntos estamos resguardando, en la medida en que garantizamos entre todos y por el bien de todos, la paz y los derechos.
Nuestra victoria es la paz. Todos juntos, Siempre Más Allá. Abril y todos los días de cada año para seguir venciendo. Nicaragua es amor, es fe, es certeza, esperanza, solidaridad. Nicaragua triunfa en paz y unidad. Vamos adelante, compañeros, ¡es nuestro el porvenir!