Biejing / New York. Agencias.

China y Rusia continúan alzando su voz de condena contra la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
En Beijing, el Presidente de China Xi Jinping, en su primera reacción pública tras la agresión militar estadounidense contra Venezuela el pasado sábado, externó que la estrategia de intimidación unilateral ha dañado seriamente el orden global.
En una reunión con el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin celebrada este lunes, el presidente Xi declaró que “el mundo actual está experimentando cambios y turbulencias que no se veían desde hace un siglo, con actos unilaterales de hegemonía que socavan gravemente el orden internacional”.
Al respecto, acotó que “todos los países deben respetar las vías de desarrollo elegidas de forma independiente por los pueblos de otras naciones, cumplir el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas; y las grandes potencias, en particular, deben dar ejemplo en este sentido”.
Entretanto, en New York, el Consejo de Seguridad se reúne este lunes en sesión de emergencia en New York para abordar el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas por parte de Estados Unidos, una medida que ha conmocionado a la región y más allá.
El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los embajadores a respetar la soberanía nacional, la “independencia política y la integridad territorial”, tras advertir el sábado que Estados Unidos había sentado un “precedente peligroso” para el orden mundial.

En la reunión, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, calificó la agresión militar masiva lanzada por EEUU en territorio venezolano de un acto de bandoleros.
“El secuestro a mano armada contra el líder venezolano, acompañado de la muerte de varias decenas de ciudadanos venezolanos y cubanos, se ha convertido, para muchos, en un presagio del regreso a la era de la anarquía y el dominio estadounidense por la fuerza, de caos y de ilegalidad que siguen padeciendo decenas de Estados en diversas regiones del mundo”, declaró Nebenzia durante su discurso.
El diplomático expresó el profundo rechazo de Rusia a la agresión de EEUU contra Venezuela y exigió la liberación inmediata de Maduro y Flores. “Hacemos un llamamiento a los dirigentes estadounidenses para que liberen inmediatamente al presidente legalmente elegido de un Estado independiente y a su esposa”, solicitó.
Nebenzia agregó que “no hay ni puede haber justificación alguna para el crimen cometido cínicamente por Estados Unidos en Caracas” y destacó que la comunidad internacional no debe permitir que Washington se afirme como una especie de “juez supremo”.
“No se puede permitir que Estados Unidos se erija en una especie de juez supremo, único con derecho a invadir cualquier país, determinar los culpables, imponer castigos y ejecutarlos, sin importar los conceptos de jurisdicción internacional, soberanía y no intervención”, subrayó. “Esperamos que el bandidaje internacional reciba pronto una evaluación objetiva y exhaustiva del marco jurídico internacional utilizando los mecanismos universales de la ONU y otros formatos multilaterales”, concluyó.
El representante de China, Fu Cong, declaró que su país estaba “profundamente conmocionado y condenaba enérgicamente” lo que describió como “actos unilaterales, ilegales y abusivos” de Estados Unidos contra Venezuela.
El embajador Fu acusó a Estados Unidos de “atropellar sin miramientos la soberanía, la seguridad y los derechos e intereses legítimos de Venezuela”, anteponiendo el poder al multilateralismo y la acción militar a la diplomacia.
Advirtió sobre una grave amenaza a la paz en América Latina y el resto del mundo, instó a Estados Unidos a escuchar la “voz abrumadora” de la comunidad internacional y retomar el diálogo.
La embajadora de Colombia, Leonor Zalabata Torres, condenó enérgicamente los sucesos del 3 de enero, subrayando que la Carta de la ONU solo permite el uso de la fuerza en circunstancias excepcionales, como la legítima defensa, y no para tomar el control político de otro Estado.
Zalabata advirtió que la incertidumbre causada por los ataques podría desencadenar una gran afluencia de migrantes, lo que requeriría importantes recursos para apoyar a las comunidades de acogida.
De manera preventiva, afirmó que Colombia ha tomado medidas para mantener la estabilidad en la frontera y atender las posibles necesidades humanitarias, incluidas las de los migrantes.