Managua. Por Rosario Murillo (*), Copresidenta de Nicaragua.

Hoy es 13 de marzo y vamos a ese abril sagrado, ese abril que profanaron en nuestra Nicaragua, ese abril donde tanta sangre santa fue derramada por odio y ambición. Ese abril consagrado al amor, como todos los días, en Nicaragua, y atacado a mansalva por los filibusteros, hijos de William Walker.
Vamos hacia ese abril bendito. La Patria siempre en alto, reivindicando el cariño en el mes más crudo de la siembra, como dijera Leonel Rugama, y en el fragor del combate.
Abril, para renacer, para reverdecer, con la fuerza del alma, alma nicaragüense, por Gracia de Dios. Así es como hicimos frente al sacrilegio, así es que como hicimos frente al sacrilegio de los cualquieras.
¡Aquí no se rinde nadie! ¡Aquí no se vende nadie! Los renegados, que nacieron traidores, que son indignos, que son vándalos cobardes, lacayos y esclavos de los Imperialistas de la Tierra, no son nicaragüenses, por gracia de Dios! No son nicaragüenses, ¡gracias a Dios!
Abril para vivir el espíritu, la fuerza, la fortaleza, la fe, la gracia, que nos inunda. Abril de Patria y corazón, para seguir venciendo porque hay Patria, porque hay Nicaragua. porque hay Revolución. porque vamos, con Sandino, Carlos, Tomás, Daniel, como Pueblo Presidente, ¡Siempre Más Allá!
Abril para recordarles, recordarles, que ni pudieron, ni podrán, ¡jamás! Porque este pueblo nuestro que somos todas y todos está bendecido, protegido porque somos fuerza de amor, de esperanza, de valentía invictas.
A unos pocos días de las intensas celebraciones de la fuerza del amor, en abril, de una heroica conmemoración de la paz que resguardamos celosamente hoy, porque la recuperamos del odio, de la discordia, de la traición, ¡de la traición! Es la verdad. No hay otra palabra: traición a la Patria, eso es lo que vimos en ese abril terrible.
Pero bueno, hoy vivimos otro tiempo, gracias a la fuerza, a la fortaleza, a la fe, al carácter indoblegable y siempre invicto del pueblo heroico de Sandino, de Zeledón, de Andrés, de nuestros Héroes originarios, del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Vamos hacia ese abril cuando se relanzó, se reivindicó, reinó el amor sobre el odio y la traición a la Patria, y vamos, Siempre Más Allá, en el sublime espíritu de nuestros Héroes y Próceres de todos los Tiempos.
Y sobre todo, abril para recordarles a los traidores a la Patria, a los que ya no son nicaragüenses, gracias a Dios, que ¡ni pudieron, ni podrán! Que aquí está el pueblo de Diriangén, de Nicarao, de Adiact, el pueblo de Andrés, de José Dolores Estrada.
No somos el pueblo de William Walker, no somos filibusteros. Somos honrosos y gloriosos héroes, patriotas, guerreros y guerrilleros del amor, que hemos defendido y defendemos la paz para vencer la pobreza. No somos hijas ni hijos del odio. Somos hijas e hijos del amor, y vencemos y venceremos, ¡Siempre Más Allá!
(*) Extractos de sus declaraciones del jueves 13 de marzo de 2025, a través de Multinoticias, canal 4 de televisión.