
El Presidente Daniel Ortega advirtió este viernes el desarrollo del nazismo en los países europeos y que actualmente es difícil encontrar la paz y en la hermandad por las prácticas terroristas y las agresiones.
Durante el acto para rendirle homenaje a las víctimas del terremoto de 1972 se escuchó el Himno de la Alegría y Daniel expresó que se invoca soñando el día en que todos volvamos a ser hermanos en este planeta.
Es una invocación, es un sueño que luce distante porque es difícil encontrar paz, hermandad, fraternidad, en la familia humana y hay guerras, sanciones, agresiones, bloqueos, prácticas terroristas de los países que se dicen civilizados, señaló.
El Comandante Ortega advirtió que en estos tiempos el nazismo se ha expandido, se ha reproducido en los mismos países europeos que fueron ocupados por la Alemania Nazi y en la misma Alemania ahí están los partidos nazis multiplicándose.
En este sentido, sostuvo que hay gobiernos pro-nazis en Europa, quienes se denominan demócratas. Tan demócratas, que le abren el camino al nazismo. Y del nazismo, que no desapareció con la derrota de Hitler ha venido desarrollándose este conflicto, esta guerra entre Rusia y Ucrania, aseguró el dirigente.
“En estos tiempos el nazismo se ha expandido, se ha reproducido. En los mismos países europeos, que fueron ocupados por la Alemania Nazi y en la misma Alemania, ahí están los partidos nazis, multiplicándose, ocupando asiento en el parlamento europeo, ocupando gobiernos, hay gobiernos pronazis en Europa. ¡Ah, pero son los demócratas!”, señaló.
Expresó que, si Ucrania se impusiera en esta batalla, el nazismo se impone en el mundo, donde incluso en los Estados Unidos existe también enormes manifestaciones de nazismo.
El nazismo, denunció, ha dado paso a una guerra entre Rusia y Ucrania. “Porque Ucrania, un país dominado por el nazismo, por el fascismo, cuando la segunda guerra mundial, la Unión Soviética tuvo que ayudar con mucha fuerza de Ucrania para poder dominar al nazismo que tenía una enorme base allí en Ucrania, pero al igual que en el resto de Europa, donde ya parecía que había desaparecido el nazismo, ahí quedó con tanta fuerza como para atacar a Rusia. Y obligando a Rusia, en todo su derecho, a librar una batalla para defender no solamente a los ciudadanos rusos del nazismo, porque si Ucrania se impusiera en esta batalla, el nazismo se impone en el mundo. Donde incluso en los Estados Unidos tenemos también enormes manifestaciones de nazismo”, pronunció.
El dirigente también recordó que los “santos europeos” les pusieron las cadenas a seres humanos en África y los convirtieron en esclavos. Europa es la madre maldita de la esclavitud, enfatizó.

Daniel dijo que fueron los mismos europeos los encargados de encadenar África. “Los convirtieron en esclavos. Europa es la madre maldita de la esclavitud. Y traficaron con los esclavos, hicieron negocios con los esclavos, era como andar vendiendo, andar vendiendo lampazos, andar vendiendo objetos”, añadió.
El Presidente de Nicaragua recordó que eran los europeos que se habían adueñado del mundo, incluidos los Estados Unidos. “Ahí miles de esclavos murieron bajo el látigo de los esclavistas norteamericanos. Fíjense, lo que llaman la cuna de la democracia; esclavista. La otra cuna de la democracia esclavista. Se libró una batalla heroica ahí con la revolución francesa, es cierto. Se reivindicaron esos principios pero ahí estaba siempre el fascismo, el esclavismo, el neocolonialismo, eso no desapareció, eran cambios nada más de letreros, pero la explotación continuaba, porque el mundo estaba dominado y sigue dominado por lo que el Papa Juan Pablo II llamó capitalismo salvaje”, insistió.
Pleno rechazo a existencia de bombas atómicas
El Presidente Ortega expresó que los padres de la democracia, los Estado Unidos de Norteamérica fueron los que lanzaron las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki.
Recordó que EEUU bombardeaban las ciudades, asesinando todo lo que había en ellas, más de 200 mil muertos obligaron a la rendición de Japón.
También comentó que todos esos países europeos, fariseos, tienen el pecado mortal de haber desatado guerra entre ellos mismos disputándose el dominio del planeta, la hegemonía del planeta.

El dignatario sostuvo que los primeros que irrespetan esos principios (de respeto) son los países que se dicen civilizados, son las naciones más desarrolladas que hay en el planeta, y que han tenido una práctica de apoderarse de continentes enteros.
Manifestó que los Estados Unidos se sintieron con un arma tan poderosa que lo que hicieron fue construir más armas atómicas y obligaron a naciones como Corea a construirlas, porque sabían que así no los iban a atacar tan fácilmente.
El mandatario comentó que si todos los países que están actualmente en América Latina y el Caribe, bloqueados y sancionados por Estados Unidos, tuvieran armas atómicas, otra sería la situación.
Reflexionó que lo que tenían que haber hecho los países desarrollados era prohibir el uso de las armas atómicas.
Sobre este tema, aseguró que por principio Nicaragua rechaza la existencia de las armas atómicas. Expresó que se entiende perfectamente la razón que tienen muchas naciones porque están siendo amenazadas, pero aquí en Nuestra América Latina y caribeña se tiene el compromiso de que todos estos territorios tienen que estar libres del arma atómica.

Respeto para las víctimas del terremoto de 1972
El líder revolucionario recordó que se cumple el 50 aniversario de aquella terrible hecatombe y donde la naturaleza destruyó la capital. Miles de hermanos, adultos, mayores, jóvenes, niños, niñas, perecieron, sostuvo.
Poco después de empezar el acto realizado en el Centro de Convenciones Olof Palme, el dirigente rindió homenaje con un minuto de silencio para las víctimas del terremoto y por el fallecimiento de Blanca Segovia Sandino Aráuz.
Nos encontrábamos en la cárcel, estábamos en horas de la madrugada del 23 (de diciembre), recuerdo que estaba en la celda, nos tenían aislados ahí, con 10 celdas de por medio, en cada celda con prisioneros sandinistas, era de dos pisos la galería, entonces, eran 4, 5 estábamos así, en la fila de abajo y los otros 4, 5 en las filas de arriba, una enorme galería, y con, ahí en la celda estaba ahí escrito el reglamento, el reglamento, el reglamento que había sido fruto de los estudios que había tenido el comandante de la cárcel y otros oficiales que habían estudiado en España, en la españa de Franco”, describió.
En referencia al rótulo del reglamento que habían en la cárcel, el Comandante Ortega detalló que en el rótulo que estaba en la entrada a la celda se leía: Prohibido hablar, prohibido silbar, prohibido cantar.
“Tiene que permanecer de pie a la vista de los guardas que se paseaban observando que estuviéramos ahí cumpliendo con las normas allí establecidas, celdas en las que había un camarote, y prohibido sentarse, es decir, no podíamos ni sentarnos en el camarote, ni sentarnos en el piso, no podíamos ni hablar con los otros compañeros a gritos, que queríamos hablar, empezamos a decir, inmediatamente nos reprendieron, nos golpearon, nos metieron al lado de cada celda, ahí está eso todavía, era cada celda, hay una puerta, se abre la puerta y ahí están los tubos que van para el agua, ahí estuvimos, ahí nos metían, nos encerraban, si que no había donde moverse, era la celdita que tenían de castigo ahí a la orilla de cada celda”, mencionó.
Ese castigo se los imponían cuando, según los carceleros, no cumplían el reglamento; en ese contexto el Comandante Ortega dijo que hicieron acercamiento con los guardias de la celda que los custodiaban, a quienes les hablaban de situación social, económicas y a quienes servían; y los presos sandinistas recobrando consciencia.
“Y ellos (guardias custodios) nos ayudaban a pasar mensajes, sacar mensajes para los compañeros que estaban en la clandestinidad aquí en Managua, y estaba en esa ocasión, un guardia, ya era hora de dormir: 12:00 de la noche, 1:00 de la madrugada, entonces, nosotros a veces no dormíamos porque, por la luz encendida, ahí estaba el guarda, y luego no había la manera de dormir, por qué, porque ahí hay un zancudero, pero yo no he visto zancudos tan grandes como los que hay ahí en la zona de Tipitapa, son enormes los zancudos, y múltiples zancudos, entonces imposible dormir; exigíamos que nos permitieran mosquiteros y no lo permitían, a veces para poder dormir un poco nos metíamos debajo del catre, para protegernos un poco de los zancudos, pero ahí nomás nos estaban sacando los guardas”, narró.
El Presidente Ortega recordó. “Y esa madrugada del 23 (diciembre de 1972) estaba, a través de los policías lográbamos introducir libros, lectura, estaba leyendo y con el policía amigo, pues, que se paseaba, de repente venía un control de oficiales, porque pasan control de oficiales, entonces, el policía nos avisaba, entonces, escondíamos el libro, entonces nos poníamos firmes. Y de repente noto que las luces tomaron una fuerza superior, de normal, y luego se apagaron, y en ese momento escuché, y todos luego escuchamos, solo escuchamos un bujido, uh, uh, uh, uh, y qué será, se oía el bujido y después del bujido empezó a temblar”.
Siguió contando el Comandante Ortega, que al momento del temblor el pobre policía que estaba ahí pegó carrera hacia la puerta y gritando que le abrieran, pero no sucedió eso, porque lo otros soldados habían salido en carrera, mientras eso sucedía, “los reos comunes pegaban gritos, ellos podían andar por los corredores, ellos podían andar, no estaban encerrados en la celda, empezaron a gritar, despavoridos, que los sacaran, que los sacaran”.
La reflexión que hizo el Presidente Comandante Daniel Otega, en cuanto a lo vivido en el terremoto de 1972, fue un momento en el que todos se trataron como hermanos y que prevaleció el humanismo.
“Escuché muchas historias de la forma en que se ayudaban aquí en Managua, las familias que estaban en condiciones terribles, como ayudaban a sacar, no sabían quienes eran, pero a los que estaban ahí soterrados ayudaban como sacarlos; no les preguntaban sos sandinista, no sos sandinista, sos somocistas, no, simplemente tenían que sacarlos, ahí funcionó, o sea, frente a los fenómenos de la naturaleza, ahí la hermandad se presenta, se manifiesta, y lo difícil de ese tiempo era que la ayuda que podía llegar a Nicaragua, la manejaba Somoza y, empezó a llegar ayuda y Somoza la manejaba y total que la ayuda se movía nada más hacia donde la gente que al él le interesaba ayudarle por la identificación política”, comentó.
Refirió que Nicaragua no tenía relaciones con Cuba en el tempo de Somoza, y, qué podía esperar Fidel Castro de Somoza, “si Somoza había participado entrenando mercenarios aquí en la Costa del Caribe, para la invasión a Cuba, si Somoza ya había llegado donde los mercenarios cubanos cuando ya iban a partir y les dijo, quiero que me traigan un pelo de la barba del Fidel, y aquellos haciendo chacota, porque sí, que se la iban a traer la barba completa, le decían, por eso cuando Fidel viene aquí, visita Nicaragua, al primer año del triunfo de la Revolución, Fidel que conocía de esa anécdota, la comentó, bueno, bueno pero aquí me tienen con mi barba completa para el pueblo de Nicaragua, así lo dijo Fidel, y mandó una brigada médica con medicamentos y todo; para Somoza era difícil no dejar entrar una brigada médica en esas condiciones y se instalaron en los barrios y atendieron directamente a la población nicaragüense”.
El Presidente Ortega valoró que fue una manifestación donde trascendió la humanidad y hermandad de parte de Cuba, de parte de Fidel ante el antagonismo de los grupos políticos que habían, como la tiranía de Somoza. Y envió la ayuda y el pueblo nicaragüense agradeció esa ayuda.
El mandatario informó que se realizará un homenaje a Roberto Clemente el viernes 30 de diciembre, en el Estadio Soberanía, que murió en un accidente aéreo que traía ayuda para las víctimas del terremoto.
Destacó que “el vuelo partía el 31 de diciembre cuando ya habían logrado reunir bastante ayuda, levantó vuelo ese día 30-31, levantó vuelo y todo iba bien de repente en la torre de control, desaparece la señal del avión, y empiezan a preocuparse, a buscar y no aparece en los radares el avión y luego empieza ya, una búsqueda en el mar y como dijo un hermano Clemente descansa en el Océano, en el mar, refiriéndose a que su tumba era inmenso mar Caribe que lo acogía y lo guardaba a Clemente, Roberto Clemente y claro que le vamos a hacer el homenaje a Clemente, el próximo viernes 30 de diciembre, se lo vamos a hacer en el Estadio Soberanía, ahí le vamos a hacer el homenaje a Roberto Clemente, él es el de esa frase que yo la mencioné en la reunión del ALBA allá en Cuba, no me estés repitiendo lo que hiciste ayer bien, repetime lo que estás haciendo ahora bien y que vas a hacer mañana bien”.
“Cuánta gente hizo el bien ayer, aquí mismo en Nicaragua y después le dio la espalda al pueblo, le pegó la puñalada al pueblo y entonces vamos a decir: ah pero hizo bien, no, lo seres humanos valen por hacer el bien de manera permanente consecuente firme, sin vacilación”.
El líder sandinista dijo que la vicepresidenta Rosario Murillo, “lo vivió en carne propia (terremoto del 72) aquí en Managua, y en barrio San Antonio que fue la zona más afectada donde vivía ella con la familia y tenía un niño, de más de un año de nacido, en una casa de 2 pisos. La madre de Rosario por proteger al niño lo llevo al piso de abajo pero se desplomó y allí falleció. Desde niños recién nacidos, otros que estarían desde el vientre de la madre y la madre falleció junto con el niño, fue terrible”, dijo”.
Recordó que ese terremoto tuvo una magnitud de 6.2, pero que se juntaron varios factores, uno, la fragilidad de la ciudad y dos, la profundidad ya que fue a 6 kilómetros, casi en la superficie. El centro de ese terremoto estaba en la falla de Tiscapa.
Agregó que el terremoto dejó un saldo de muertes, de víctimas, ahí se habla de 15 mil, se habla de 10 mil muertos. Las pérdidas fueron enormes para Nicaragua en su economía, dijo.
En el acto también participaron el doctor Gustavo Porras, Presidente de la Asamblea Nacional; el doctor Guillermo González, Ministro Director del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (Sinapred); el General Julio César Avilés, Jefe del Ejército de Nicaragua; la Ministra Amelia Coronel del Ministerio de Gobernación (MIGOB); Reyna Rueda, alcaldesa de Managua; Francisco Díaz, Jefe de la Policía Nacional.













