Managua. Por Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua.

A todas las familias nicaragüenses un abrazo en victorias, ¡días de victorias! Nuestro corazón fraternal saluda los triunfos del pueblo venezolano, aquí frente a Chávez, al Comandante Eterno. Y escogimos este lugar porque sabíamos que las victorias de nuestros pueblos son ciertas, son verdaderas. ¡Vamos adelante!
El Comandante Daniel decía: ¡Cómo aúllan los perros frente a las victorias de los pueblos! “Al bagazo poco caso”. Nosotros estamos trabajando, los pueblos libres, soberanos, dignos, del mundo, trabajando para avanzar en caminos triunfales, en caminos de progreso, de prosperidad, de hermandad, de dignidad, de solidaridad.
Y nos sentimos contentos de cada día poder dar un paso más, o muchos pasos más, hacia adelante: la alegría en los rostros de los compañeros transportistas. La alegría en los rostros de las familias que reciben nuevas viviendas. La alegría en los rostros de las familias que reciben financiamiento para trabajar en mejores condiciones y desarrollar su producción o sus emprendimientos. La alegría en los rostros de las familias donde llegan las ferias o mega ferias de salud.
La alegría en los rostros de los estudiantes en la universidad, en todo el país. No es la universidad en un lugar, en todo el país, las universidades atendiendo estudiantes, o las escuelas, hermosísimas escuelas como la que hoy se inauguró allá en Jinotega.
Es decir, hay alegría, hay esperanza, hay confianza, y hay agradecimiento al dios de todos los triunfos.
Decíamos que, para nosotros es un orgullo, oímos estas canciones inmensas, infinitas, y cómo nos sentimos de orgullosos de ser patriotas, nicaragüenses por gracia de Dios! Y cuando escuchábamos a la Amparo Ochoa –”la Amparo”, así le decía la gente– cantar la gesta heroica del palacio, recordábamos y de verdad es conmovedor, es emocionante, profundamente emocionante, recordar esa gesta… esas gestas, porque nuestro pueblo tiene una historia de gloria, de triunfos, de heroísmo, de hazañas, como esa hazaña, esa épica del Palacio Nacional.
Cualquiera hubiese dicho que era imposible. Para el pueblo heroico de Nicaragua, en el Frente Sandinista de Liberación Nacional no hay imposibles. Hemos luchado y hemos vencido, con honor, con honores, a lo largo de nuestra historia, y eso es lo que nos define. Las luchas, la valentía, el vigor, la gloria, las victorias, eso nos define. Cada día, con la fuerza que nos da Dios, con la salud que nos da Dios, con la firmeza, la coherencia, la decencia, la integridad, que nos da Dios, ¡vamos adelante!
“Al bagazo poco caso”. Para nosotros lo importante es la sonrisa de nuestro pueblo, la sonrisa de los niños, de los jóvenes, de los adolescentes… La esperanza! Porque la sonrisa es esperanza, la alegría es esperanza, y la alegría y la esperanza son fruto de un país que vive, orgullosamente y dignamente, su paz, esa paz que hemos defendido a todo trance, esa paz que seguimos defendiendo a todo trance. Y porque hay paz, hay todos los días triunfos en los caminos hacia el bienestar de nuestras familias, de todo nuestro pueblo… Bienestar, porque es lo que las familias nicaragüenses merecemos.
Ya lo decía nuestro Comandante: No vamos a descansar hasta que cada familia tenga una vivienda digna. No vamos a descansar hasta que cada familia viva en un entorno saludable, digno, alegre. No vamos a descansar hasta que no sintamos que hemos logrado derrotar la pobreza extrema, la miseria. Y vamos caminando, y decimos todos los días también: gracias, Padre, por darnos la fuerza, el privilegio, la oportunidad de servir, para avanzar en estos caminos que son de gloria, que son de victorias.
Cuánta memoria tenemos de lo que nos cuesta cada triunfo, cada paso, y cuánta memoria tenemos de lo que debemos al pueblo nicaragüense y al corazón valiente, decidido, del pueblo nicaragüense.
Gracias a todas las familias, porque, porque estamos juntos, unidos, hay victorias, y porque unidos en victorias, ¡vamos adelante!
(*) Declaraciones después del acto del 22 de Agosto de 2024 en la Rotonda Hugo Chávez, de Managua.